Los microdramas están viviendo un momento imparable, y los generados con inteligencia artificial avanzan todavía más rápido. Tanto que la demanda ha empujado a las plataformas a construir herramientas para que sea el propio espectador quien produzca sus programas. StoReel ha creado justo eso, una tecnología que además paga a quien la utiliza. Los resultados no son perfectos, pero cuesta no preguntarse qué ocurrirá cuando, en teoría, cualquiera pueda convertirse en showrunner desde el sofá de casa.
A finales de junio, StoReel presentó Canvas, una herramienta capaz de transformar un guion de microdrama en una serie completa. Personajes, escenarios, voces y montaje, todo generado con inteligencia artificial de principio a fin. En una prueba práctica se creó una parodia de la serie de Prime Video Off Campus, con un resultado que dejó claro el estado real de la tecnología. Cuatro episodios, cuatro días de trabajo y 288 créditos, unos 140 euros, solo para generar los personajes, con pagos extra cada vez que alguno no encajaba con el aspecto buscado.
Un resultado que convence a medias pero mueve mucho dinero
El acabado dejó sensaciones encontradas. Hay planos muy competentes y otros con ese punto artificial que delata al actor sintético. Pausas raras entre frases, miradas que se sostienen de más, algún salto de raccord donde un personaje cambia de posición sin que la cámara lo justifique. Y aun con esos fallos, StoReel no lo vende como un simple experimento. La compañía acaba de cerrar una ronda de financiación de unos 31 millones de euros y ha construido su modelo de negocio en torno a lo que llama PUGC, contenido profesional generado por el usuario. La idea es sencilla, cualquiera puede producir una serie y cobrar por ella si StoReel decide distribuirla.
Los primeros éxitos ayudan a entender la apuesta. Su OMG! My Snowwhite Is a Man, hecho íntegramente con IA, alcanzó un coste por instalación de unos 4 euros frente a los 7 u 8 euros habituales en sus series de imagen real. Además, su catálogo de más de 80 series generadas con inteligencia artificial retiene un 22 por ciento más de audiencia al cabo de una semana. Son cifras de la propia empresa, así que conviene cogerlas con pinzas, aunque explican por qué prefiere pagar a su público antes que ampliar la plantilla de guionistas.
De China al resto del mundo
El microdrama, episodios de uno a dos minutos pensados para verse de un tirón en el móvil, nació en China con el nombre de duanju y ya lleva más de un año conquistando mercados fuera de Asia. Las cifras varían mucho según quién las calcule. Phylicia Koh, socia de Play Ventures e inversora en StoReel, sitúa el mercado global en unos 13.000 millones de euros y lo compara con la disrupción que provocó Roblox en los videojuegos. Otros cálculos apuntan a que el negocio fuera de China facturó unos 2.800 millones de euros en 2025, casi el triple que el año anterior.
Ese apetito también explica movimientos de plataformas más grandes. Disney+ va a empezar a experimentar con vídeos verticales propios para retener a una audiencia que ya no quiere pasar dos horas delante de una pantalla. StoReel, sin embargo, va más allá y quiere convertir a su público en una plantilla de guionistas.
No es la única empresa que ha metido la inteligencia artificial en la sala de guionistas. Holywater, la compañía ucraniana detrás de My Drama, lanzó hace más de un año My Muse, que convierte historias de su catálogo de libros en series con ayuda de modelos como Midjourney o Runway, aunque el proceso queda en manos de cineastas especializados seleccionados por la empresa.
La herramienta de StoReel presume de una apertura mayor, con matices. Se negó a generar personajes con el rostro exacto de los actores de Off Campus, un límite que la compañía presenta como salvaguarda frente a demandas por derechos de imagen. El sistema, en cambio, no puso objeciones cuando el guion generado reproducía casi escena por escena la novela de Elle Kennedy Inmune a ti. En algún punto del proceso incluso cambió el apellido del autor citado en pantalla, de Steinbeck a Steinberg, sin que quedara claro si fue un error del modelo o un intento de esquivar problemas de derechos.
Fuente
Imagen: xataka.com
