Movistar 10 Gbps en casa: la verdad tras siete meses de uso

Siete meses con los 10 Gbps de Movistar: la velocidad no lo es todo, el auténtico lujo está en la capacidad para toda la red del hogar

by Denis Dosi
Movistar 10 Gbps en casa: la verdad tras siete meses de uso

Movistar instaló los 10 Gbps en casa: siete meses después, el verdadero lujo no es la velocidad

Hay quien vive con la filosofía del “mejor que sobre a que falte”, y eso se nota a la hora de elegir el móvil más caro, la tele más grande o la conexión más rápida. Con esa misma lógica llegaron a casa los 10 Gbps de Movistar, contratados desde el primer día. Después de medio año largo de uso, la valoración es clara y la recomendación también, aunque quizá no por los motivos que uno esperaría.

Diez gigas de bajada y de subida parecen muchísimos. Y lo son. Tanto que resulta prácticamente imposible aprovecharlos por completo. Entonces surge la pregunta obvia. ¿Por qué pagar más por algo que, técnicamente, no se le puede exprimir del todo? Porque la ventaja no está en la transmisión puntual de un solo dispositivo, sino en algo más amplio.

Contratas 10 Gbps, pero no te llegan 10 Gbps

Ninguna tarifa garantiza la velocidad contratada, eso no sorprende a nadie. En el caso de los 10 Gbps el desnivel es algo más marcado, porque una parte del ancho de banda se lo comen los protocolos de comunicación. Movistar sitúa el rendimiento real en torno a los 8 Gbps. A eso se suma que la mayoría de equipos domésticos ni siquiera están preparados para mover velocidades tan altas. Puede que los 10 Gbps lleguen al ONT, pero conectarse al router y alcanzar esa cifra es casi una quimera. Y da igual, porque el verdadero lujo no está en lo rápida que sea la conexión, sino en su capacidad.

Link affiliato

Para exprimir a fondo esa cifra harían falta demasiadas condiciones. Equipos modernos, tarjeta de red compatible o WiFi 7 con prestaciones similares, un router capaz de transmitir a ese ritmo y hasta una física de la habitación favorable. Son tantos requisitos que la realidad acaba jugando en contra.

El auténtico lujo es que sobre

La gran diferencia que se nota es que toda la red va mucho más ágil. Descargar una actualización en el ordenador sin que se corte la reproducción en 4K de la tele, mientras alguien juega por streaming y el resto sigue viendo TikTok sin cortes. Ahí está la clave. Con un buen equipo, en este caso un router TP-Link con WiFi 7 tribanda, la diferencia con la anterior tarifa de 1 Gbps es enorme. Las webs cargan bastante más rápido, hay menos límites en el número de dispositivos conectados y tanto el cable como el WiFi vuelan.

En cuanto a velocidad máxima, se han contabilizado hasta 2,7 Gbps por WiFi 7 dentro de la misma habitación donde está el router. El cable alimenta la red de repetidores a 10 Gbps, llevando esas prestaciones a las tres plantas de la casa. Partir de una base tan alta facilita repartir la conexión y hacer que llegue señal de sobra a rincones donde antes costaba conectarse.

Contratar los 10 Gbps nació del ansia de velocidad, pero no es esa la razón por la que valen la pena. Lo que engancha es olvidarse de qué se está descargando, de quién juega, de sufrir cortes durante el streaming en 4K o de cuántos aparatos hay conectados. Se paga por una velocidad que sobra, cierto. Y justo en eso reside el lujo, en la tranquilidad de saber que nunca va a faltar.

Link affiliato

Fuente
Imagen: xatakamovil.com

Related Articles