WhatsApp está preparando una nueva forma de blindar ciertas conversaciones, y la idea de fondo es sencilla: dejar algunos chats atados exclusivamente al teléfono principal de la cuenta. La función, que por ahora responde al nombre de Restricted Chat, permitiría que una charla concreta no aparezca en WhatsApp Web, ordenadores, tablets ni en otros móviles vinculados. Se ha localizado dentro de la versión beta 2.26.36.5 para Android, aunque todavía está en desarrollo y ni siquiera quienes tienen esa versión pueden activarla. Tampoco hay una fecha prevista para su llegada al público general.
Qué cambia con Restricted Chat
Conviene aclarar una cosa: esto no nace de cero. En realidad es una evolución de Advanced Chat Privacy, una función que WhatsApp presentó en 2025 como primera capa extra pensada para conversaciones especialmente delicadas. Al activarla, los participantes no pueden exportar el historial completo, los archivos multimedia dejan de guardarse solos en la galería y los mensajes de esa charla quedan fuera del alcance de las funciones de Meta AI. Y hay más: cualquier cambio en esa configuración se avisa dentro de la propia conversación, así que todos los integrantes saben cuándo se activa o se apaga.
La gran diferencia ahora es que se añade el control sobre el lugar donde puede existir ese chat. Hoy una conversación sigue estando disponible en todos los dispositivos que tengamos enlazados a la cuenta. Con Restricted Chat, el teléfono principal pasaría a ser el único desde el que se podría acceder a ella. La lógica es bastante intuitiva: una charla realmente sensible quizá no necesite estar accesible en cada ordenador, tablet o segundo móvil que hayamos vinculado alguna vez en el pasado.
Dónde encaja esta protección
Nada de esto significa que WhatsApp Web o los dispositivos vinculados oficiales sean inseguros. La compañía mantiene que las conversaciones conservan el cifrado de extremo a extremo también cuando se usan varios dispositivos. Aun así, la privacidad de la plataforma volvió a estar bajo lupa este año. En abril aparecieron acusaciones que cuestionaban si empleados o contratistas ligados a Meta podían acceder a ciertos contenidos pese al cifrado. Meta las negó de forma rotunda, la investigación que las originó se cerró y esas afirmaciones nunca llegaron a demostrarse. Restricted Chat, en todo caso, no parece pensada como respuesta a un fallo del cifrado, sino como una manera de reducir las vías por las que puede escaparse una conversación.
Y ahí entran situaciones muy cotidianas. Un PC compartido, una sesión que se nos olvidó cerrar, un móvil viejo que ya no usamos o un cliente no oficial conectado a la cuenta. También conviene mirar hacia herramientas capaces de aprovechar sesiones enlazadas para procesar mensajes mediante agentes de IA sin que el resto de participantes se enteren. No hay motivos para presentar ese escenario como algo habitual, pero Restricted Chat cerraría esa puerta de forma bastante simple: si el chat nunca se sincroniza con dispositivos secundarios, tampoco puede leerlo una herramienta que dependa de uno de ellos.
La nueva opción conservará además todas las protecciones de Advanced Chat Privacy. Restringir una conversación seguirá impidiendo exportarla, guardar de forma automática sus contenidos multimedia o mandar sus mensajes a Meta AI. Ojo, porque no hay que confundirla con Chat Lock, que ahora mismo aparece traducida en WhatsApp como «Restringir chat» y que sirve para ocultar charlas dentro del propio teléfono y protegerlas con biometría, contraseña o un código secreto. Restricted Chat busca otra cosa distinta: que el contenido ni siquiera llegue a otros dispositivos. Por ese parecido en los nombres habrá que estar atentos a cómo decide WhatsApp traducir la nueva función cuando aterrice en español.
Todavía falta por saber cuándo estará disponible y si su comportamiento cambiará antes de salir, algo perfectamente posible en una característica que ni siquiera ha pisado la beta pública. Pero la dirección llama la atención. WhatsApp está haciendo cada vez más fino el control sobre cada conversación: qué se puede exportar, qué contenido puede usar la IA y, muy pronto, en qué dispositivos puede aparecer. Más allá del cifrado sobre el que la plataforma levanta su modelo de privacidad, Restricted Chat suma una decisión mucho más fácil de entender: hay charlas que quizá queramos llevar con nosotros a todas partes y otras que preferimos dejar, literalmente, en un solo teléfono.
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Imagen: muycomputer.com
