El precio del iPhone plegable ya no es un misterio total: apunta a cifras altísimas justo antes de su debut
Faltan pocas horas para que Apple levante el telón y el precio del iPhone plegable se ha convertido en el gran tema de conversación entre quienes siguen a la marca y también entre quienes normalmente pasan de Cupertino. Todo indica que mañana, 9 de septiembre, la compañía presentará uno de los dispositivos más ambiciosos de los últimos años: su primer plegable. No es que Apple invente nada aquí, ojo. Samsung, Huawei y otros llevan tiempo recorriendo ese camino, y justo por eso hay algo especialmente jugoso en este estreno, ver qué ha decidido hacer Apple después de mirar tanto tiempo cómo evolucionaba la categoría.
Un precio que da un poco de vértigo
Vamos a los números, que es lo que muchos esperan. En una fase temprana del desarrollo, Apple manejaba una frontera muy clara para su plegable, unos 1.850 euros, según Mark Gurman. La cifra permitía mantenerlo, al menos sobre el papel, por debajo de la barrera psicológica de los 2.000 euros. Pero las cuentas han ido cambiando. En las últimas semanas se han discutido opciones que rozan los 2.050 euros, y algunas versiones con más almacenamiento pueden acercarse a los 2.800. Parte de la culpa la tiene la escasez de memoria, que ha empujado los costes por encima de los objetivos que la propia Apple se había fijado internamente.
El salto se entiende mejor comparándolo con el resto de la familia. En Estados Unidos, iPhone 17 arranca en unos 740 euros y iPhone 17 Pro parte de unos 1.020 euros. Basta poner esas cifras al lado de las opciones que se barajan para el plegable para verlo claro, hablamos de prácticamente el doble del modelo Pro. Para quienes lo miramos desde el sur de Europa queda una duda importante, cuánto pedirá finalmente Apple en euros si el aparato se hace oficial.
Formato ancho y un empujón que vino de Asia
Más allá del bolsillo, hay descripciones sobre cómo será. Se habla de una pantalla interior de unas 7,8 pulgadas y otra exterior de 5,5 pulgadas, con un formato corto y ancho pensado para ver vídeo y hacer varias cosas a la vez cuando está abierto, y para resultar cómodo al cerrarlo. Su aspecto recordaría al Galaxy Z Fold8 de Samsung, unas proporciones por las que el equipo de diseño se decantó alrededor de 2023.
Y no, este plegable no salió de una idea repentina de Tim Cook. Los equipos de hardware de Apple ya estudiaban la tecnología desde antes de 2019. Lo que cambió hacia 2020 fue la prioridad. Cook volvió de un viaje por Asia tras observar cómo crecían estos dispositivos entre los consumidores y defendió que Cupertino debía entrar también en ese terreno. Ese empujón ayudó a acelerar todo y a mover el foco desde ideas más cercanas a un iPad plegable hacia un producto pensado como iPhone. El dispositivo y su precio, eso sí, todavía no son oficiales. Mañana sabremos si Apple confirma el primero y, sobre todo, cuánto pide por él.
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Imagen: xataka.com
