Los nuevos nombres de ChatGPT han llegado para poner algo de orden en un catálogo que, hasta hace poco, era un pequeño laberinto. Durante años, quien quería entender qué modelo de inteligencia artificial tenía delante se topaba con etiquetas como GPT-4, GPT-4.1, o3 o o4-mini. Números, puntos, letras sueltas. Ahora la cosa cambia y aparecen denominaciones mucho más humanas: Astra, Sol, Terra y Luna.
La idea de fondo es sencilla, aunque no siempre se explicara bien. El número, por ejemplo GPT-5.6, sirve para identificar la generación tecnológica. El nombre propio, en cambio, indica el nivel de capacidad y hacia qué tipo de trabajo está orientado ese modelo. Así, GPT-5.6 Sol, GPT-5.6 Terra y GPT-5.6 Luna comparten la misma generación pero responden a necesidades distintas. Uno prioriza la potencia, otro el equilibrio y el último la velocidad pura.
Qué distingue a cada modelo
Empezando por lo más alto, Astra pertenece a GPT-6, es decir, a una generación nueva con prestaciones propias. No conviene verlo como un simple Sol mejorado, porque no lo es. Es el modelo pensado para el trabajo más complejo y exigente, con un precio de entrada de unos 9 euros por millón de tokens y de salida cercano a los 46 euros. Su nivel de razonamiento llega hasta el máximo y su fecha límite de conocimiento se sitúa en el 30 de abril de 2026.
Luego está Sol, que representa el nivel más alto dentro de la familia GPT-5.6. Aquí hablamos de tareas profesionales serias: programación compleja, análisis, investigación, tratamiento de grandes volúmenes de información o problemas difíciles de resolver. Es la opción que apuesta por la calidad y el razonamiento profundo antes que por la rapidez. Sus precios rondan los 4 euros por millón de tokens a la entrada y 18 euros a la salida, con conocimiento actualizado hasta el 16 de febrero de 2026.
Terra ocupa el terreno intermedio. Busca ese punto medio entre capacidad, velocidad y coste que tanta falta hace en el día a día. No intenta pelear con Sol en las tareas más duras, pero ofrece inteligencia de sobra para buena parte del trabajo cotidiano y profesional sin gastar tantos recursos. Cuesta unos 2 euros por millón de tokens a la entrada y 11 euros a la salida.
Y cierra la lista Luna, el modelo orientado a la rapidez y la eficiencia. Sirve para preguntas habituales, generación de textos sencillos, tareas repetitivas y todo aquello donde la velocidad importa más que el máximo nivel de razonamiento. Su gran baza es el consumo reducido de recursos, con precios muy contenidos: alrededor de 0,20 euros por millón de tokens a la entrada y 1,10 euros a la salida.
Por qué OpenAI ha cambiado el sistema
Todos estos modelos comparten algunas características técnicas. Manejan una salida máxima de 128K tokens, una ventana de contexto de 1,05 millones y las mismas herramientas: funciones, búsqueda web, búsqueda de archivos y uso de computadora. La diferencia real está en la potencia y en el bolsillo.
El motivo del cambio es fácil de intuir. Con etiquetas como mini, nano o esas combinaciones de letras y números, mucha gente acababa perdida sin saber muy bien cuál elegir. Nombres como Astra, Sol, Terra y Luna resultan más intuitivos y ayudan a distinguir de un vistazo qué se está usando y para qué sirve cada uno.
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Imagen: hardzone.es
