Eclipse solar del 12 de agosto: la ciencia necesita tu ayuda para algo insólito

La Generalitat impulsa Solaris, una app que reunirá a 5.000 personas para medir cómo reacciona el cuerpo ante el eclipse del 12 de agosto.

by Redazione
Eclipse solar del 12 de agosto: la ciencia necesita tu ayuda para algo insólito - eclipse solar 2026

Quien tenga pensado levantar la vista al cielo durante el eclipse solar del próximo 12 de agosto de 2026 puede aportar algo más que asombro. La Generalitat de Cataluña, junto al Institut d’Estudis Espacials de Catalunya y el Vall d’Hebron Institut de Recerca, ha puesto en marcha un proyecto de ciencia ciudadana que quiere entender, por primera vez, cómo reacciona el cuerpo humano ante un fenómeno así. Existen montones de datos sobre los animales, pero de las personas casi nada. La herramienta para cambiarlo es una aplicación llamada Solaris, con la que se busca reunir a unas 5.000 personas.

La idea es sencilla en apariencia y ambiciosa en el fondo. Nadie sabe realmente qué pasa dentro de nosotros cuando el día se apaga de golpe y luego vuelve a encenderse unos minutos después. Los resultados de este estudio catalán se conocerán a finales de septiembre y, según los responsables, no habrá que esperar demasiado para tenerlos en la mano.

Qué hace falta para participar en el estudio

Los requisitos no son complicados, aunque sí exigen cierta constancia. Primero, descargar la aplicación Solaris. Después, contar con un smartwatch o cualquier dispositivo de actividad parecido que mida, como mínimo, el ritmo cardíaco. La toma de datos abarca cinco días seguidos, los dos previos al eclipse, la jornada del propio 12 de agosto y los dos posteriores. Conviene que las grabaciones lleven referencias temporales claras y que nadie haga ejercicio intenso durante las mediciones, para no ensuciar los resultados.

Lo que interesa medir gira en torno a dos cosas concretas, el ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria. En un eclipse se juntan dos factores curiosos. Por un lado, la emoción de ver algo nuevo, que muchas veces no se ha presenciado nunca antes. Por otro, la rareza de un breve anochecer en pleno día. Que la luz desaparezca cuando no toca y regrese poco después puede tocar los mecanismos ligados a los ritmos circadianos. Es algo muy puntual, sí, pero merece la pena comprobar si deja huella a nivel fisiológico.

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Cómo llegan los datos y qué sabemos ya de los animales

Una vez sincronizada la aplicación con el reloj, la información viaja directamente a los investigadores a través de la tecnología OneCareAI, que garantiza una recogida segura y anónima. Con todo el material reunido, se prepara un primer borrador del estudio que se publicará a finales de septiembre.

Con los animales el panorama es muy distinto porque hay muchísimo documentado. Los pájaros cantan más de la cuenta, los perros ladran, el ganado se dirige a los establos para volver luego al pasto. También aparecen los nocturnos, como murciélagos y algunas aves, que salen y regresan a sus escondites claramente confundidos cuando vuelve la luz. Incluso ciertas plantas abren sus flores antes de tiempo, engañadas por la oscuridad repentina. De nosotros, en cambio, no se sabe prácticamente nada. Este proyecto catalán será el primero de su tipo en todo el mundo.

Fuente
Imagen: xataka.com

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