Cuando un teléfono se estropea aparece siempre la misma duda: quién va a manipularlo en el taller y qué podrá llegar a ver mientras esté allí. Fotos, mensajes, apps bancarias, cuentas abiertas. Todo sigue dentro del dispositivo durante una reparación, salvo que se tome alguna precaución antes de entregarlo. Y aquí es donde entra en juego el Modo Mantenimiento de los Galaxy, una función que protege los datos sin borrar absolutamente nada.
Samsung lo ofrece desde One UI 5.1 y sigue presente en las versiones más recientes de su capa de personalización. No todo el mundo lo conoce, la verdad, pero encaja con otras herramientas pensadas para cuidar el terminal, como las reparaciones que la marca ha ido sumando a su plan Care+ en Europa.
Qué hace exactamente el Modo Mantenimiento
La idea es bastante sencilla. El modo mantenimiento crea una cuenta de usuario paralela dentro del propio Galaxy, completamente separada de la tuya. Esa cuenta temporal solo tiene acceso a las aplicaciones que vienen preinstaladas de fábrica, de modo que el técnico puede encender el teléfono, probar la pantalla, la cámara, el altavoz o cualquier sensor sin llegar en ningún momento a las fotos, los contactos, el historial de llamadas o las apps instaladas por el usuario.
Esas aplicaciones no desaparecen, simplemente quedan ocultas y protegidas mientras el modo está activo. Si durante la reparación hace falta instalar algo puntual desde la Play Store para una prueba, esa app se queda dentro de la cuenta temporal y se elimina sola en cuanto se desactiva el modo, sin dejar rastro ni mezclarse con la configuración habitual.
Cómo se activa y cómo se sale después
Activarlo cuesta menos de un minuto. Desde Ajustes hay que entrar en Mantenimiento del dispositivo, buscar la opción Modo mantenimiento y pulsar en Activar. Tras confirmar, el teléfono se reinicia y arranca directamente en ese perfil limitado, sin pedir ningún código para desbloquearlo, que es justo de lo que se trata.
Un detalle importante. Para poder activar el modo el Galaxy necesita tener configurado antes un bloqueo de pantalla, ya sea PIN, patrón, contraseña o huella. Si todavía no lo hay, el propio sistema lo pedirá en ese momento, así que conviene tenerlo resuelto antes de ir al servicio técnico y no perder tiempo en el mostrador.
Cuando el Galaxy vuelve a las manos de su dueño, salir del modo se hace desde el panel de notificaciones, tocando el aviso correspondiente y seleccionando salir. El sistema pedirá verificar la identidad con el método de desbloqueo habitual antes de reiniciar, precisamente para asegurarse de que es el propietario quien recupera el control y no otra persona. Una vez completado el reinicio, el teléfono muestra otra vez la configuración de siempre, con todo intacto. Un gesto de treinta segundos que evita muchas dudas después.
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Imagen: xatakamovil.com
