Durante años, ASML ha jugado en una liga propia. Fabricar máquinas que casi nadie más en el mundo puede construir le dio una posición envidiable dentro de la industria de los semiconductores y la convirtió en uno de los tesoros industriales de Europa. Pero algo se ha movido. China ha empezado a demostrar que puede acercarse, y eso basta para que la firma neerlandesa deje de parecer intocable. No hace falta que un dominio desaparezca para que empiece a cambiar. Basta con que alguien plante cara.
El aviso llegó a finales de julio. Se supo que China había comenzado a producir máquinas DUV de inmersión desarrolladas dentro del país, una tecnología clave para fabricar chips y un terreno donde ASML manda con claridad. El movimiento todavía no pone en jaque a la compañía, pero fue suficiente para que sus acciones cayeran un 8%. La percepción cambió de golpe. El monopolio no corre peligro inmediato, cierto, aunque ya cuesta más verlo como una ventaja imposible de erosionar.
Una joya europea que sigue ganando dinero
Conviene aclarar una cosa. ASML no fabrica chips. Construye las máquinas de litografía que proyectan sobre las obleas los patrones microscópicos que después se convierten en circuitos. Ese lugar en la cadena la ha vuelto estratégica de una forma difícil de exagerar. Y no hablamos de una empresa en retirada. En el segundo trimestre de 2026 facturó 9.300 millones de euros, ganó 2.900 millones y subió sus previsiones para el año.
El verdadero castillo está en EUV. No todos los sistemas de litografía juegan igual. Los DUV usan luz ultravioleta profunda y siguen siendo imprescindibles para muchas capas de los chips. EUV trabaja con una longitud de onda muchísimo menor, de 13,5 nanómetros, necesaria para imprimir las estructuras más exigentes de los semiconductores avanzados. Ahí ASML no tiene rival comercial. Es el único proveedor de máquinas EUV para producción industrial. China no puede comprarlas y la propia empresa asegura que nunca ha enviado ninguna al país. Aun así, Pekín lo intenta. En diciembre de 2025 se supo que había construido un prototipo EUV, todavía lejos de fabricar chips a la altura de los de ASML.
China quiere dejar de depender
El bloqueo de EUV no se extiende igual a todo el catálogo. Para exportar a China sistemas DUV de inmersión como los NXT:1970i y 1980i, ASML necesita licencia del Gobierno neerlandés, algo que ya se aplicaba a los NXT:2000i y posteriores. Pero la compañía sigue vendiendo allí equipos DUV menos avanzados. Y no es poca cosa. Los clientes chinos supusieron el 29,1% de las ventas netas de ASML en 2025.
La respuesta de Pekín pasa por construir su propia alternativa. Shanghai Aishengna Electronic Technology Group, con capital estatal de Shanghái, ha reunido capacidades de actores como Yuliangsheng y SMEE y ya produce máquinas DUV de inmersión de fabricación local. Las primeras unidades irían a fabricantes como SMIC, Hua Hong y CXMT. La escala es todavía pequeña. Se estiman unas cinco entregas en 2026 y otras 20 en 2027.
Una máquina, sin embargo, no basta. El examen de verdad empieza cuando estos equipos entran en una fábrica y deben repetir el mismo proceso miles de veces con precisión y fiabilidad constantes. Las máquinas chinas aún necesitan más pruebas y siguen por detrás de las de ASML en rendimiento y fiabilidad, dos factores decisivos para la producción de gran volumen. La distancia se ve también en los números. Frente a esas primeras unidades chinas, ASML envió 131 sistemas DUV de inmersión durante 2025.
Mientras tanto, la firma neerlandesa mueve la meta. Su siguiente salto está en High-NA EUV, con sistemas como el EXE:5200B, pensado para ofrecer mayor resolución que la generación NXE. A la vez, planea aumentar alrededor de un 30% para 2027 su capacidad tanto en Low-NA EUV como en DUV de inmersión. Pekín persigue una referencia que no se queda quieta. Alcanzar a ASML exige competir con lo que fabrica hoy, pero también con lo que prepara para mañana. La ventaja tecnológica sigue siendo enorme, sobre todo en EUV. Lo que ya no parece tan evidente es que esa dependencia vaya a durar para siempre.
Fuente
Imagen: xataka.com
