As Pontes: la mina más grande de España es hoy un lago espectacular

De cráter minero a mayor lago artificial de España: la sorprendente transformación de As Pontes en Galicia

by Tecnoandroid
As Pontes: la mina más grande de España es hoy un lago espectacular - lago As Pontes

El lago artificial de As Pontes es hoy uno de los espacios naturales más sorprendentes de Galicia, aunque durante casi seis décadas ese mismo terreno fue una herida abierta en el paisaje. Donde antes había una mina de carbón a cielo abierto de más de 300 metros de profundidad, ahora se extiende una enorme masa de agua que se ha convertido en el mayor lago artificial de España. La idea, cuando la explotación cerró, parecía casi un contrasentido, llenar el cráter en lugar de intentar taparlo.

De mina gigante a un cráter de 300 metros

Todo empezó en los años cuarenta, cuando arrancó la extracción de lignito en As Pontes, en A Coruña. Con el tiempo aquello se transformó en la mayor explotación de carbón a cielo abierto del país y sirvió de combustible a la central térmica de Endesa, que llegó a generar en torno al 5% de toda la electricidad consumida en España. Después de sacar unos 260 millones de toneladas de carbón, lo que quedó fue un agujero descomunal, un vacío de más de 300 metros que parecía condenado a ser una cicatriz permanente.

Cuando la mina cerró en 2007, la pregunta ya no era cuánto carbón quedaba, sino qué hacer con semejante hueco. La respuesta llegó en 2008 con un proyecto de restauración ambiental tan ambicioso como poco común, inundar de forma controlada toda la antigua explotación.

547.000 millones de litros para un nuevo ecosistema

Durante algo más de cuatro años se introdujeron alrededor de 547.000 millones de litros de agua, procedentes de la lluvia y del río Eume. En abril de 2012 el viejo cráter ya era uno de los mayores lagos del país. Pero abrir el grifo era solo una pequeña parte del asunto. Los ingenieros tuvieron que vigilar el ritmo del llenado, la estabilidad de los taludes y la evolución química del agua. De hecho el lago desarrolló dos capas separadas por una barrera invisible, una superior rica en oxígeno y otra profunda mucho más ácida y casi sin oxígeno.

Link affiliato

Lo que durante décadas fue tierra de excavadoras y montañas de estériles empezó a cambiar de cara. Se plantaron cientos de miles de árboles, se restauraron más de mil hectáreas y la naturaleza hizo el resto. Hoy el entorno acoge centenares de especies vegetales y animales, con aves, peces y mamíferos instalados donde antes solo había maquinaria pesada.

El contraste se nota al llegar a la orilla. El lago ocupa unas 865 hectáreas, supera los cinco kilómetros de largo y tiene una playa artificial de arena que desde 2021 luce Bandera Azul. Donde trabajaban las máquinas ahora hay familias bañándose, gente haciendo kayak o paddle surf y senderistas recorriendo un perímetro de 18 kilómetros.

La transformación ha colocado a As Pontes entre los ejemplos más citados de restauración minera en Europa. Mientras otras minas a cielo abierto en Alemania, Polonia, Australia o Estados Unidos siguen peleando con la contaminación o con lagos ácidos, el caso gallego demuestra que con planificación, tiempo y mucha ingeniería una gran cicatriz industrial puede acabar convertida en un destino turístico y en un nuevo espacio natural.

Fuente
Imagen: xataka.com

Link affiliato

Related Articles