Vulcano, el planeta de Spock existió de verdad? Esto reveló la NASA

Cuando la ciencia rozó la ficción: la NASA reveló que el mundo de Spock era solo un espejismo de la actividad de su estrella.

by Tecnoandroid
Vulcano, el planeta de Spock existió de verdad? Esto reveló la NASA

Vulcano, el planeta que en Star Trek daba origen a Spock y a toda su gente, estuvo a punto de convertirse en algo más que ficción. Durante unos años la astronomía llegó a pensar que existía un mundo real ahí fuera, en un rincón concreto del cielo, capaz de reflejar aquella fantasía nacida en la televisión. Luego los datos hablaron y la historia tomó otro rumbo.

La frase de Spock, “Vulcano no tiene luna, señorita Uhura”, resumía perfectamente el carácter de esa sociedad ficticia: seres parecidos a los humanos en lo esencial pero profundamente distintos por su relación con la lógica y el deber. Y esa gente tenía un planeta propio. Lo curioso es que, en mayo de 2024, la NASA dejó tocada la versión más interesante de todo el asunto. El planeta que se creía orbitando alrededor de 40 Eridani A, la estrella asociada al hogar de Spock, probablemente no era un mundo de verdad sino una ilusión provocada por la propia actividad de la estrella.

El espejismo del planeta de Spock

Antes de que ningún instrumento creyera ver algo, la ficción ya había elegido una estrella. En 1991 Gene Roddenberry y tres astrónomos del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics defendieron en una carta publicada en Sky & Telescope que 40 Eridani A era la candidata más razonable para ser el sol de Vulcano. Una estrella real, cercana en términos astronómicos, a unos 16 años luz. El planeta seguía siendo invención, pero ya tenía un lugar al que mirar.

El salto de la ficción a los datos llegó en 2018. Un equipo del Dharma Planet Survey reportó la posible detección de HD 26965 b, una supertierra en una órbita de unos 42 días alrededor de esa misma estrella. La palabra clave era “posible”. Los datos no confirmaban nada, pero abrían una puerta lo bastante sugerente como para que la comparación con el planeta de Spock corriera enseguida. Por primera vez el guiño cultural parecía tener una señal física a la que agarrarse.

Link affiliato

Cuando la estrella se hace pasar por mundo

Los propios investigadores contemplaban desde el principio que aquella señal pudiera tener una explicación menos novelesca. El planeta no se vio directamente, se dedujo por velocidad radial, una técnica que detecta cambios diminutos en el espectro de una estrella cuando algo parece hacerla oscilar. El problema es que una estrella también se mueve, late y cambia por sí sola.

Según el análisis con NEID, la señal atribuida a HD 26965 b no se comportaba igual en todas las longitudes de onda. Justo lo que cabría esperar si procedía de la actividad estelar y no del tirón limpio de un planeta. Vulcano, en los datos, empezaba a parecer una confusión de la propia luz.

Y ahí está lo curioso de todo. El Vulcano de Spock no desapareció por un villano romulano ni por un agujero negro, sino por algo mucho más discreto: mejores datos. La posibilidad era fenomenal, porque dejaba imaginar que una de las grandes ficciones espaciales del siglo XX había señalado, aunque fuera por casualidad, hacia un rincón real del cielo. Pero la astronomía trabaja con señales que resisten revisión. Y esta, por ahora, no parece la huella de un planeta sino el ruido de una estrella haciéndose pasar por mundo.

Fuente
Imagen: xataka.com

Link affiliato

Related Articles