Renovar el ordenador es una de esas cosas que muchos están posponiendo, y la razón tiene nombre y apellidos. Con el fin del soporte oficial para Windows 10, que Microsoft ha ampliado solo para quienes usen una cuenta de Microsoft, un buen número de usuarios prefiere no esperar hasta el último momento y ya está mirando cómo dar el salto a un portátil nuevo. El problema llega justo después: mover todos los datos de un equipo al otro. Y aquí conviene saber que hay varias formas de hacerlo, unas más rápidas que otras.
Los métodos para pasar los datos de un portátil a otro
Existen varias maneras de copiar los archivos de un portátil a otro, ya sea tirando de hardware, de una suscripción o simplemente aprovechando lo que ofrece el propio sistema operativo. No hay una única opción válida, todo depende de lo que se tenga a mano y de la cantidad de información que haya que trasladar.
El primero, y probablemente el más cómodo, es hacerlo a través de la red. No hay muchas dudas al respecto: es el sistema más rápido y sencillo, porque no hace falta conexión a Internet, no toca copiar los datos dos veces y el proceso se parece muchísimo a mover archivos entre carpetas con el Administrador de archivos. Basta con tener los dos ordenadores encendidos, compartir en red las carpetas donde están todos los datos del equipo viejo y copiarlas en el nuevo. Windows incluye un asistente que permite dejarlo todo listo en menos de un minuto. Para compartir una carpeta en red solo hay que entrar en las propiedades de la carpeta y buscar la pestaña Compartir.
Disco externo o la nube, según lo que tengas a mano
Otra vía muy socorrida es el disco duro externo. Si ya se dispone de uno con su carcasa, la cosa es directa: se conecta al PC y con el Administrador de archivos se copia todo lo que se quiera conservar en el equipo nuevo. Es verdad que existen aplicaciones específicas para esto, pero no aportan gran cosa, porque el objetivo es únicamente pasar el contenido y no se va a ganar velocidad usando otro programa. Como extra, un SSD o HDD externo sirve también para tener una copia de seguridad, algo que nunca está de más.
Y para quien no tenga carcasa, siempre se puede comprar una para discos duros o SSD de 2,5 pulgadas, que ni siquiera necesitan alimentación externa, o bien para discos de 3,5 pulgadas. En tiendas como Amazon se encuentran modelos como la carcasa para disco de 2,5 pulgadas con USB 3.0 o la carcasa UGREEN SATA SSD de 3,5 pulgadas.
La tercera opción es el almacenamiento en la nube. Si ya se usa una plataforma tipo Google Drive u OneDrive, este es el método más simple de todos. Lo único que hay que hacer es instalar la aplicación de sincronización en el dispositivo nuevo, meter los datos de la cuenta y esperar a que el contenido se sincronice solo.
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Imagen: hardzone.es
