Microsoft acaba de confirmar una subida mundial de precios para sus consolas Xbox, y la noticia llega con una explicación que la propia compañía intenta justificar con cierta resignación. Pensábamos que el encarecimiento de PS5, el precio de la Steam Machine o el aumento de varios productos de Apple eran casos sueltos, pero la realidad apunta a otra cosa. Lo que se está viendo es una presión de costes que ya no se queda dentro de los centros de datos. Está llegando a dispositivos que conocemos bien, desde ordenadores hasta consolas. Y ahora le ha tocado a Xbox.
La empresa ha puesto fecha al movimiento. El ajuste entrará en vigor el 1 de agosto de 2026 y tendrá alcance mundial. Según la compañía, las consolas Xbox de 512 GB subirán 100 dólares (unos 92 euros), mientras que los modelos de 1 TB se encarecerán 150 dólares (alrededor de 138 euros). La otra decisión que llama la atención es que Microsoft dejará de vender su modelo de 2 TB, una retirada que afecta a la Xbox Series X Galaxy Black Special Edition.
Los precios que cambian y los que todavía no se conocen
En Estados Unidos ya tenemos la foto completa. La Xbox Series S de 512 GB pasa de 399,99 a 499,99 dólares, la de 1 TB salta de 449,99 a 599,99 dólares, la Xbox Series X Digital de 1 TB sube de 599,99 a 749,99 dólares y la Xbox Series X de 1 TB va de 649,99 a 799,99 dólares. La versión Galaxy Black Special Edition de 2 TB simplemente desaparece del catálogo.
En Europa y España aún no hay una nueva tabla oficial en euros para agosto. Lo confirmado es que el ajuste será mundial, así que también llegará aquí. Los precios vigentes desde mayo de 2025 son estos: Xbox Series S de 512 GB a 349,99 euros, la de 1 TB a 399,99 euros, la Xbox Series X Digital de 1 TB a 549,99 euros, la Xbox Series X de 1 TB a 599,99 euros y la edición especial de 2 TB a 699,99 euros, aunque ese modelo va a desaparecer.
La memoria se ha convertido en el cuello de botella
Microsoft no presenta la subida como algo decidido a la ligera. Recuerda que en octubre de 2025 ya elevó el precio de las Xbox en Estados Unidos entre 20 y 70 dólares, y asegura que “esperábamos que no fuera necesario” aplicar otro aumento. El problema, según su versión, está en los costes de memoria y almacenamiento, que se han encarecido más de 2,5 veces y podrían volver a duplicarse para otoño de 2027.
La compañía enmarca el movimiento dentro de una crisis de componentes que afecta a toda la electrónica de consumo, pero que golpea con más fuerza a las consolas porque suelen venderse por debajo de lo que cuesta fabricarlas. No menciona directamente la inteligencia artificial, aunque el despliegue masivo de centros de datos está absorbiendo capacidad de memoria y almacenamiento, presionando los precios al alza.
Eso sí, la firma de Redmond intenta suavizar el golpe al comprador. Habla de pago aplazado en Microsoft Store, financiación sin intereses durante hasta 12 meses en compras elegibles a través de Amazon, programas de recompra con socios minoristas y más disponibilidad de consolas reacondicionadas certificadas. Estas últimas pueden encontrarse en Microsoft Store con hasta 100 dólares de descuento sobre el precio recomendado. La letra pequeña importa, porque estas opciones varían según la región, dependen de terceros y están sujetas a condiciones de elegibilidad.
El fondo del asunto es que la vieja lógica de la consola barata, vendida con poco margen para recuperar después en juegos y servicios, choca con una realidad distinta. Si memoria, almacenamiento y otros componentes se encarecen por una demanda que no depende solo del videojuego, el fabricante tiene menos margen para absorber el golpe. Al final somos los consumidores quienes terminamos pagando el precio.
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Imagen: xataka.com
