Lo que acaba de aparecer en el polo sur de Saturno tiene desconcertados a los científicos, y con motivo. Una gigantesca onda decagonal, es decir, una estructura atmosférica de diez lados, se ha formado allí donde antes no había nada parecido. La noticia llega después de décadas de observaciones y confirma que este planeta gaseoso todavía guarda sorpresas, incluso para quienes lo estudian desde hace más de cuarenta años.
La atmósfera de Saturno funciona de una manera muy distinta a la de la Tierra. Aquí todo cambia continuamente, mientras que allí muchas tormentas y ondas se mantienen estables durante siglos. El caso más famoso es el hexágono del polo norte, aquella figura de seis lados que la sonda Voyager fotografió entre 1980 y 1981 y que sigue prácticamente intacta. Ahora un equipo internacional dirigido por la Universidad del País Vasco ha dado con algo nuevo en el otro extremo del planeta, usando el telescopio espacial Hubble junto a instrumentos terrestres. Los detalles se publican en la revista Science Advances.
Una figura joven que aún puede cambiar
Lo curioso del decágono es su juventud. Según el análisis, se habría desarrollado entre 2023 y 2025, y podría seguir evolucionando. Nada que ver con la enorme estabilidad del hexágono, que lleva más de 40 años quieto. Teresa del Río Gaztelurrutia, catedrática de la universidad vasca aunque ajena al estudio, explica que las atmósferas de Júpiter y Saturno se caracterizan por rápidos vientos zonales que soplan en paralelo al ecuador. Estos planetas giran a toda velocidad, con periodos de rotación de unas 10 horas.
Las longitudes de los vértices de la nueva figura oscilan en un periodo de 32 días, y ese movimiento sugiere que podría tratarse de una onda serpenteante atrapada por la curvatura de una corriente atmosférica dominante.
El origen de la onda
Para entender de dónde sale, el equipo recurrió a simulaciones con modelos de aguas poco profundas. La conclusión apunta a una perturbación espacialmente periódica en el pico de la corriente en chorro, o quizá al empuje de un vórtice anticiclónico situado al norte, posiblemente una Mancha Roja cercana. Los autores subrayan que estas propiedades revelan un comportamiento dinámico complejo, nunca visto en el hexágono.
Del Río lo resume así: futuras observaciones dirán si este decágono resulta tan estable como su vecino del norte. De momento, el estudio abre el camino a nuevos análisis sobre la fascinante dinámica de estas atmósferas.
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Imagen: agenciasinc.es
