MouthPad: el trackpad que se controla con la lengua desde el paladar

Un touchpad bucal de 10 gramos que traduce los movimientos de la lengua en clics y scroll para transformar la vida de personas con movilidad reducida.

by Redazione
MouthPad: el trackpad que se controla con la lengua desde el paladar - MouthPad trackpad lengua

Manejar el cursor de un ordenador moviendo la lengua suena raro, sí, pero para más de 100 millones de personas con movilidad reducida ese gesto puede cambiarlo todo. Y aquí es donde aparece el MouthPad, un touchpad bucal pensado para ordenadores, tablets y smartphones. Lo ha creado la empresa estadounidense Augmental y funciona de una forma tan sencilla como llamativa. Se coloca en el paladar y responde a los movimientos de la lengua.

Cómo funciona un trackpad que vive en el paladar

La idea es esta. Un controlador bucal que pesa alrededor de 10 gramos y que se diseña a medida para que resulte cómodo dentro de la boca. Una vez colocado, traduce los movimientos sutiles de la lengua y de la cabeza en desplazamientos del cursor, clics, scroll o arrastre de elementos. El diseño recuerda a una férula transparente que se ajusta sobre los dientes superiores, con un panel táctil sensible a la presión en el paladar y unos sensores de movimiento que detectan los giros de la cabeza.

El uso no tiene mucho misterio. La lengua se mueve sobre el trackpad y el cursor sigue ese recorrido. También existe un modo en el que quien manda es la cabeza. Igual que en cualquier trackpad de portátil, una presión de la lengua equivale al clic izquierdo, y un gesto de sorber hace las veces del clic derecho. Lo demás es familiar. Se pueden desplazar y arrastrar elementos, casi todo lo que se haría con un panel táctil normal.

Conexión Bluetooth, autonomía y precio

Otro punto fuerte es la conexión. El MouthPad se enlaza por Bluetooth como un ratón inalámbrico cualquiera, así que funciona en Windows, macOS, GNU/Linux, Android o iOS sin controladores raros ni configuraciones extrañas. Se conecta y a mover la lengua. El propio dispositivo se encarga de traducir todo para que el equipo lo entienda. Hay aplicaciones oficiales para algunos sistemas, pero no son imprescindibles. Sirven para ajustar la sensibilidad, la velocidad del cursor o la fuerza del clic.

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Es un aparato muy discreto. Se coloca dentro de la boca, donde no se ve, y apenas afecta al hablar. Tiene un grosor de 1 milímetro y está hecho de resina dental. Sus dimensiones rondan los 30 × 50 × 80 mm y se carga con un cable USB-C a USB-A. La carga completa lleva 1,5 horas y ofrece más de 7 horas de uso continuo, casi una jornada laboral entera.

No es el único invento de este estilo. En España existe el MouthX, que también permite controlar cursores usando mandíbula y lengua. La diferencia está en el planteamiento. El MouthPad replica un trackpad de portátil con controles táctiles, mientras que la alternativa española imita dos joysticks.

La parte menos alegre llega con la disponibilidad. De momento solo se puede comprar en Estados Unidos, porque la empresa cumple con las regulaciones de allí y todavía no ha adaptado el producto a las europeas ni a ninguna otra. En cuanto al precio, ronda los 1.300 euros por unidad, y si se compran dos, la pareja se queda en unos 1.750 euros. Lo caro es fabricarlo a medida. Tras la compra, Augmental envía instrucciones para compartir con el dentista y hacer un escaneo 3D de la boca que luego usarán para producir el controlador.

Fuente
Imagen: xataka.com

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