Los árboles se enderezan solos: el secreto que la ciencia acaba de revelar

Los árboles poseen su propia propiocepción: descubren cómo se enderezan solos gracias a una madera que trabaja como nuestros músculos.

by Tecnoandroid
Los árboles se enderezan solos: el secreto que la ciencia acaba de revelar - propiocepción de los árboles

Los árboles no necesitan que nadie les recuerde que deben mantenerse rectos. Lo hacen solos, gracias a un mecanismo que los científicos acaban de describir con detalle y que se parece muchísimo al modo en que funcionan nuestros músculos. Un estudio reciente, firmado por investigadores del INRAE y la Universidad de Clermont Auvergne, ha demostrado que las plantas cuentan con su propio sentido de la propiocepción, ese que a nosotros nos permite saber en qué posición está el cuerpo sin necesidad de mirarnos.

La postura importa, y no solo a las personas. Andar y sentarse erguidos previene dolores de espalda, y hay quien sostiene que incluso mejora el estado de ánimo y la toma de decisiones, aunque en eso la ciencia no acaba de ponerse de acuerdo. Cuando de pequeños nos regañaban para que camináramos derechos, había una razón detrás. Los árboles no tienen quien les llame la atención, pero captan por sí mismos la necesidad de enderezarse.

Una madera que trabaja como un músculo

Siempre se pensó que la propiocepción era cosa del reino animal. Los investigadores han demostrado que no. Para comprobarlo colocaron varios árboles jóvenes en una plataforma horizontal que giraba sobre su propio eje, dentro de una esfera inundada de luz procedente de todas las direcciones al mismo tiempo. Con ese montaje, el giro anulaba la percepción de la gravedad y la luz uniforme impedía orientarse. Aun así, cuando doblaban los tallos, todos recuperaban la posición vertical en cuestión de semanas.

El truco está en algo llamado madera de tensión. Ya se conocía, pero se había detectado siempre en la parte superior de los troncos, así que se creía que solo tiraba hacia arriba. Ahora se ha visto que crece justo en el lado opuesto a la curvatura, tirando en sentido contrario. Funciona igual que los músculos antagonistas de los animales, como el bíceps y el tríceps, que empujan en direcciones opuestas para equilibrar un mismo movimiento.

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Por qué esto interesa también a los humanos

Para un árbol, un tronco torcido no es un capricho estético. Un tallo doblado puede fracturarse durante una tormenta o un deslizamiento de tierra. Mantenerse erguido es, sencillamente, una cuestión de supervivencia, y la madera de tensión está ahí para evitar males mayores.

El hallazgo tiene una lectura práctica. En agricultura conviene favorecer cultivos especialmente hábiles para recuperar la verticalidad. Sirve, por ejemplo, para combatir el encamado del trigo, ese fenómeno por el que los tallos de los cereales se tumban por culpa del viento, el exceso de humedad o de ciertos nutrientes. Conociendo el mecanismo se puede potenciar la selección genética de las variedades que enderezan mejor sus tallos, evitando roturas y mejorando las cosechas.

Fuente
Imagen: xataka.com

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