La socorrista del la he liado parda gana 50.000 euros a Antena 3 tras 18 años

Dieciocho años después del viral, la Audiencia de Madrid condena a Atresmedia y pone precio al meme más famoso de España.

by Redazione
La socorrista del la he liado parda gana 50.000 euros a Antena 3 tras 18 años

La frase “la he liado parda” se repitió en España durante casi dos décadas con inconfundible acento madrileño, y casi todo el mundo sabía de dónde venía: una joven socorrista cuya intervención en el noticiario de Antena 3 acabó viralizada en internet. Lo que muy pocos imaginaban era el precio que terminaría teniendo aquella broma colectiva. La Audiencia Provincial de Madrid acaba de poner cifra a uno de los memes más célebres del país: 50.000 euros.

El fallo llegó el pasado 5 de mayo. El tribunal condenó a Atresmedia a indemnizar a la mujer que en 2008 protagonizó aquel vídeo, y de paso elevó la cantidad que se había fijado en primera instancia, que era de 40.000 euros. El grupo audiovisual había recurrido, pero le desestimaron el recurso. La resolución va más allá del dinero: obliga a retirar las grabaciones de todas las plataformas de la empresa y prohíbe volver a usarlas en circunstancias parecidas.

Qué pasó aquel verano en la piscina

Todo empezó en el verano de 2008. Antena 3 entrevistó a una joven socorrista tras un incidente con productos químicos en una piscina de San Sebastián de los Reyes, y ahí soltó la frase que se convertiría en un clásico del humor español. La entrevista original queda fuera de la condena, porque está amparada por el derecho a la información. Lo que castiga la sentencia es lo que vino después: la reutilización constante del material. Y aquí entran también La Sexta, Onda Cero y Europa FM, emisoras del mismo grupo que siguieron sacando el vídeo durante años en programas de humor y recopilaciones.

La demanda la presentó la mujer en 2021, cuando comprobó que su voz y su imagen seguían circulando sin permiso más de una década después. Hay una anécdota que lo dice todo: años más tarde, unos policías que la identificaron llegaron a comentar entre ellos “estamos aquí con la que la ha liado parda”. Detrás de esa broma hubo un coste real. Tardó años en volver a trabajar, sufría al verse en televisión, se topaba con camisetas con su cara y llegó a tener problemas para ejercer su profesión casi diez años después, con ataques de ansiedad, hospitalizaciones y bajas médicas.

Link affiliato

Quién carga con la responsabilidad del meme

La sentencia no culpa a Atresmedia de la viralización original, que atribuye a la propia dinámica de internet y las redes sociales. Reconoce que el daño moral es grave, aunque no todo sea achacable a la cadena. Lo que sí le imputa es la decisión de seguir emitiendo ese material durante años, en programas propios y con audiencias enormes, cuando ya no había ninguna justificación informativa. Atresmedia, por cierto, no piensa recurrir ante el Tribunal Supremo.

El caso de la socorrista madrileña no es el primero ni será el último. El Star Wars Kid data de 2002, cuando un chico de 14 años se grabó imitando un combate con sables láser. Un compañero subió la cinta a internet y aquello se convirtió en uno de los primeros grandes virales de la red. El resultado fue acoso escolar, cambio de instituto y tratamiento psiquiátrico. Su familia demandó, reclamó unos 230.000 euros y cerró un acuerdo extrajudicial en 2006. También está Álvaro Muñoz, el niño de 12 años cuyos comentarios racistas sobre las piscinas veraniegas le costaron bullying, 17 denuncias y cinco años en el juzgado de menores. No todos acaban rotos, eso sí: Miquel Montoro, el del “hostia, pilotes”, es hoy influencer del mundo rural con más de 400.000 suscriptores, y José Gómez, el de “de la petanca no se puede vivir”, terminó siendo campeón del mundo de la disciplina.

La investigadora Limor Shifman define los memes como unidades de contenido creadas, imitadas y transformadas con la conciencia de pertenecer a un patrón compartido. Eso explica que “la he liado parda” aguantara tanto tiempo: dejó de ser el testimonio de una persona concreta para convertirse en una pieza reutilizable, sin necesidad de recordar el hecho original. Los magistrados, de alguna forma, reconocen ese mecanismo cuando separan el uso informativo legítimo de la reutilización posterior con fines de entretenimiento, que consideran una intromisión en el derecho a la propia imagen. Y en este caso ese símbolo no lo levantaron solo usuarios anónimos: fue la misma cadena que grabó la entrevista la que alimentó su circulación durante más de diez años.

Fuente
Imagen: xataka.com

Link affiliato

Related Articles