El Quijote inacabado de Orson Welles resucita: el misterio que el cine no pudo terminar

El sueño imposible de Orson Welles renace: cuatro filmotecas europeas reconstruyen su Quijote inacabado tras casi treinta años de rodaje caótico.

by Redazione
El Quijote inacabado de Orson Welles resucita: el misterio que el cine no pudo terminar - Quijote de Orson Welles

Casi treinta años dedicó Orson Welles a no terminar su Don Quijote, una de esas películas fantasma que la historia del cine arrastra como leyendas. Y ahora, después de décadas de material disperso, negativos olvidados y litigios varios, cuatro instituciones cinematográficas europeas han decidido intentar lo imposible: darle forma a esa obra inconclusa que el director dejó a medias tras su muerte en 1985. El plan es ambicioso y tiene fecha, más o menos.

Un rodaje que duró casi tres décadas

Todo empezó en 1957, cuando Frank Sinatra, amigo del cineasta, puso 25.000 dólares (unos 23.000 euros) sobre la mesa. La idea original era modesta: un especial breve para la televisión, dentro del propio show del cantante en la CBS. El protagonista iba a ser Charlton Heston, pero la agenda mandó y la cosa no salió. Welles empezó a rodar en México, España e Italia, y de aquel proyecto televisivo acabó naciendo un largometraje que nunca terminaría.

El rodaje fue puro caos, y lo fue durante casi treinta años. En México trabajaba sin guion cerrado, improvisando secuencias por la calle, mientras él mismo llevaba las cuentas con una obsesión casi maniática. Ni siquiera la muerte de sus actores lo detuvo: Francisco Reiguera, que daba vida al hidalgo, falleció en 1969, y Akim Tamiroff, su Sancho Panza, en 1972. Welles siguió filmando, incluso en color. En 1982, apenas tres años antes de morir, aún metía mano a esa película que llamaba con cariño Il mio bambino.

La maldición del hidalgo y el material que nadie ha visto

El Quijote tiene fama de devorar carreras, y no es exageración. Terry Gilliam necesitó ocho intentos y hasta una demanda de su propio productor para sacar adelante El hombre que mató a Don Quijote, arrancado en 1998 y estrenado por fin en 2018. El primer naufragio, con Jean Rochefort y Johnny Depp, quedó retratado en el documental Lost in La Mancha. Antes, Peter O’Toole, John Lithgow y Rafael Rivelles ya se habían puesto en la piel del caballero en versiones bastante más ordenadas.

Link affiliato

Ahora el reto lo asumen la Filmoteca Española, la Cinémathèque Française, la Cineteca Nazionale italiana y el Filmmuseum de Múnich, que confirmaron el arranque de la reconstrucción durante el festival Cinema Ritrovato de Bolonia. Coordina Esteve Riambau, historiador y cineasta, con la mirada puesta en tener todo listo para 2028.

El material está repartido y es enorme. La Cinémathèque Française guarda unos 80 minutos en positivos de 35 mm exhibidos en Cannes en 1986. La Filmoteca Española compró en 1991 rollos que suman 50.000 metros de película, además de los derechos culturales. Y en Roma descansa la parte más jugosa: entre 40.000 y 50.000 metros de negativos que Oja Kodar, última colaboradora de Welles, recuperó en 2017 tras resolver un pleito.

Riambau lo dice sin rodeos: todo ese material “aún no lo ha visto nadie”. A eso se suman más de 2.000 páginas de guion escritas por Welles a lo largo de décadas, aunque parte se ha perdido por el camino. La idea es ordenar primero el guion, cotejarlo con las imágenes en 2027 y censar cada metro disponible. Y quién sabe qué esconden esos miles de metros llegados de Cinecittà: este Quijote todavía puede dar más de un quebradero de cabeza.

Link affiliato

Fuente
Imagen: xataka.com

Related Articles