BMW iX3: el SUV eléctrico que costó 10.000 millones y lo cambia todo

La Neue Klasse deja de ser promesa: el iX3 estrena una inversión de 10.000 millones con 800 km de autonomía y carga ultrarrápida.

by Redazione
BMW iX3: el SUV eléctrico que costó 10.000 millones y lo cambia todo

La Neue Klasse de BMW ya no es una promesa lejana, sino un producto que se puede tocar, conducir y comprar. Han hecho falta 10.000 millones de euros para ponerla en pie, una cifra que suena a titular pero que se entiende mejor cuando se ve lo que hay debajo de la carrocería. El primer modelo nacido bajo este concepto es el BMW iX3, un SUV eléctrico que, sencillamente, funciona mejor de lo que muchos esperaban.

El primer contacto con el prototipo Vision Neue Klasse fue en septiembre de 2023, en Alemania. Formas limpias, un interior distinto para la marca y unos faros que se alejaban de las parrillas gigantescas de los últimos lanzamientos. La duda entonces era si se trataba de una jugada de marketing o de algo real. Menos de tres años después, la respuesta llega con hechos: hasta 800 kilómetros de autonomía y una potencia de carga que lo vuelve casi indistinguible de un coche de gasolina, salvo para quien conduce a velocidades muy altas durante cientos de kilómetros sin parar, algo poco recomendable de por sí. A este modelo se le sumará el BMW i3 en formato berlina y un enorme BMW iX5 con una batería de 141 kWh.

Dónde se guarda la energía y cómo se mueve el coche

El corazón del asunto está en la batería. La del iX3 es de 108 kWh, de tipo cell to pack, es decir sin módulos individuales. Son celdas cilíndricas, como pilas grandes, distribuidas en una superficie plana y separadas por una espuma que rellena los huecos y elimina el oxígeno del interior. Ese detalle importa, porque el oxígeno es sinónimo de incendio si algo falla. Frente a la generación anterior, BMW asegura un ahorro de 65 kg de peso. En realidad son dos baterías de 400 voltios que, mediante software, pueden funcionar en serie y convertirse en una de 800 voltios, lo que permite recargar hasta 400 kW y recuperar 372 kilómetros en 10 minutos.

Un módulo independiente gestiona todo esto y actúa como cerebro de la energía. Antes había que desmontar la batería entera para acceder a él, ahora se trata por separado. Dicen que más del 90 por ciento de los daños vienen de fallos en el software. La garantía cubre el 70 por ciento de capacidad tras 8 años o 160.000 kilómetros. Cambiarla fuera de garantía cuesta unos 26.000 euros, más IVA y mano de obra, así que se van fácilmente por encima de los 30.000.

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Sobre los motores, o unidades de accionamiento como los llama la marca, el trasero prescinde de imanes permanentes y usa tecnología EESM, reduciendo la dependencia de tierras raras controladas casi en monopolio por China. Delante, las versiones xDrive montan un motor asíncrono más ligero, pensado como apoyo puntual. Todo lo coordina el módulo IPF, que unifica aceleración y frenada en un solo ordenador con cálculos hasta 10 veces más rápidos y órdenes ejecutadas en menos de un milisegundo.

Fuente
Imagen: xataka.com

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