Cuando llega el verano, las carreteras españolas se llenan de coches que buscan la costa, y con ellos aparece también la preocupación de siempre. Los radares de velocidad son el gran quebradero de cabeza de cualquier conductor, porque en nuestro país acumulan una media de tres millones y medio de denuncias al año. La Organización de Automovilistas Europeos Asociados, la AEA, ha querido poner orden en todo esto y ha publicado la lista con los radares más activos, un mapa que deja claro dónde conviene levantar el pie del acelerador.
El radar que más recauda en toda España
Se lleva la corona uno bien conocido. Está en el kilómetro 20 de la M-40, a la altura de Mercamadrid, y aunque ha bajado bastante el ritmo respecto a otros años sigue siendo el que más denuncias suma. Hablamos de casi 75.000 multas al año, una cifra que impresiona.
Detrás vienen otros puntos calientes repartidos por el mapa. El kilómetro 968 de la A-7 en Málaga, el kilómetro 127 de la A-15 en Navarra y el kilómetro 74 de la A-381 en Cádiz completan el podio de los más temidos. Y aquí llega el dato curioso que aporta el estudio de la AEA. Solo 50 radares concentran más del 30 por ciento del total de las denuncias en toda España.
Por comunidades, Andalucía se lleva la palma con casi un millón de sanciones. Le siguen Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha. Curioso, porque aunque Madrid tenga el radar más activo del país, en el cómputo total ni siquiera entra en el top cinco de territorios con más multas.
El extraño salto de Jaén y la polémica de siempre
Hay una historia que llama la atención. El radar del kilómetro 245 de la A-4, en Jaén, pasó de tener apenas dos denuncias en 2023 a superar las 24.000 en 2024. Un cambio así, de la noche a la mañana, no pasa desapercibido.
Y luego está la eterna discusión. Algunas voces recuerdan que el 70 por ciento de los accidentes con víctimas ocurre en carreteras secundarias, mientras que buena parte de las denuncias se ponen en autopistas y autovías. Mario Arnaldo, presidente de la AEA, lo dice sin rodeos. La DGT debería replantearse su política de radares, porque no se está logrando ni evitar los excesos de velocidad ni reducir los accidentes, convirtiendo estos aparatos en simples instrumentos de recaudación.
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Imagen: xatakamovil.com
