El acabado de goma de muchos dispositivos electrónicos esconde un pequeño gran problema che salta fuori solo con il passare del tempo. Perdón, correggo il tiro perché qui si scrive tutto in spagnolo. Ese revestimiento tan agradable al tacto, con los años, se transforma en algo pegajoso, casi como si alguien hubiera derramado pegamento por encima. Le pasó a un viejo Samsung Galaxy S5 que llevaba tiempo guardado en el desván y, cuando llegó el momento de revivirlo con Gemini, la carcasa trasera parecía un caramelo derretido bajo el sol de agosto.
Por qué el material se vuelve pegajoso con el tiempo
El culpable es el material con el que se recubren muchos productos, normalmente poliuretano termoplástico o TPU. Ese componente ofrece un tacto suave y mejora el agarre, pero tiene los años contados. Con el uso, y curiosamente también sin usarlo, la capa más externa empieza a degradarse y se convierte en una película viscosa. Ocurre en cualquier objeto que tenga ese característico tacto gomoso, desde una carcasa hasta el volante de un coche.
Lo interesante es que no todo el material se estropea. Solo se degrada la capa superficial, esa fina película que queda por encima. Así que la solución pasa por eliminar esa parte dañada sin tocar lo que hay debajo. Y ahí es donde entra en juego un producto que casi todo el mundo tiene en casa.
El remedio casero que devuelve el tacto original
La protagonista de esta historia es la acetona, la misma que se usa para retirar el pintauñas. No hace falta comprar nada especial, con el quitaesmalte que suele haber por casa basta. El proceso es sencillo y solo requiere un bote de acetona y una gasa para aplicarla.
Conviene empezar poniendo un poco de líquido en la gasa, sin exagerar, y probar primero en una zona escondida del objeto para comprobar que no se estropea. Si la reacción es buena, se frota con suavidad todo el acabado pegajoso hasta recuperar el tacto de goma original. Después toca dejar secar para que se evaporen los restos y, si hace falta, repetir la operación una segunda vez.
Un detalle importante: mejor hacerlo en un espacio ventilado y sin respirar los vapores, porque la acetona es tóxica. El truco funciona con casi cualquier cosa que haya pasado por ese proceso de deterioro, una carcasa de móvil, una funda, un altavoz o incluso el volante del coche. Un remedio casero que puede rescatar objetos destinados directamente a la basura.
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Imagen: xatakamovil.com
