Ver anime en Netflix se ha vuelto una de esas cosas que ya no requiere saltar de una web a otra buscando dónde encontrar tu serie favorita. La plataforma le ha metido ganas al asunto en los últimos tiempos, y ya no hablamos de cuatro títulos sueltos puestos ahí por rellenar. Han apostado fuerte, trayendo tanto joyas que ya son leyenda como financiando proyectos originales que no dejan a nadie indiferente.
El abanico es tan amplio que casi da vértigo. Hay historias que te dejan el corazón hecho trizas y aventuras espaciales cargadas de acción, todo bajo el mismo techo. Y aunque existen otras páginas quizá más completas para el género, la comodidad de tenerlo todo aquí pesa bastante.
Clásicos imprescindibles y joyas originales
Empezando fuerte, hay series que son prácticamente obligatorias. Una de ellas es Cowboy Bebop, ese clásico absoluto de 1998 que mezcla cazarrecompensas espaciales con una banda sonora brutal. Si prefieres algo más extravagante, JoJo’s Bizarre Adventure sigue a la familia Joestar en su lucha épica contra el vampiro DIO, con un estilo visual icónico y situaciones totalmente delirantes.
Y no podemos olvidar Ataque a los Titanes, un mazazo emocional y político donde la humanidad vive aterrada tras unos muros para no ser devorada por gigantes. Es cruda, reflexiona sobre la libertad y la guerra, y se ha convertido en una de las más influyentes de la última década.
Netflix no solo licencia, también crea. Un ejemplo brillante es Pluto, un thriller de ciencia ficción basado en la obra de Naoki Urasawa que rinde homenaje al legado de Astro Boy. Para algo más ligero está La desastrosa vida de Saiki K., sobre un chaval con poderes psíquicos que solo quiere que lo dejen tranquilo. Y si buscas algo que te llegue al alma, Violet Evergarden es una obra maestra visual sobre una antigua herramienta de guerra que ahora escribe cartas para otros.
Del horror al romance, con estrenos recién llegados
El catálogo también se atreve con cosas arriesgadas. Beastars plantea una sociedad animal donde la tensión entre carnívoros y herbívoros lo tensa todo, mientras Dorohedoro va por lo bizarro con un hombre con cabeza de cocodrilo buscando su identidad. Para los del romance, Mi feliz matrimonio ofrece una Cenicienta renovada en un Japón alternativo. Y por ahí andan también Blue Period, Aggretsuko con su panda roja cantando death metal, e Hijos de las Ballenas.
El año 2024 trajo platos fuertes como Tragones y Mazmorras y Dandadan, con una animación frenética que mezcla alienígenas y fantasmas. Volvió también Ranma 1/2 con su remake. Mirando adelante, el 2025 nos deja El verano en que Hikaru murió, una historia de horror queer, y La nobleza de las flores, un romance escolar muy dulce. Entre las películas de Studio Ghibli y los thrillers psicológicos, Netflix se ha montado un ecosistema donde cualquier fan del anime puede sentirse como en casa.
Fuente
Imagen: androidayuda.com
