Los cierres de tiendas digitales han dejado a muchos jugadores con un mal sabor de boca, y no es para menos. Las plataformas de compra de las consolas no duran para siempre, y con el paso de los años, la llegada de equipos nuevos y títulos frescos hace que la gente se olvide de lo anterior. Algo natural, si se piensa bien. El problema es que esa lógica empresarial de concentrar a los jugadores y recortar costes termina llevándose por delante catálogos enteros.
Y aquí está el detalle que duele. Aunque en porcentaje los afectados no sean tantos, muchos gamers veteranos seguían apostando por esas tiendas antiguas. Gente que compraba, descargaba y disfrutaba de esos títulos como el primer día. Para ellos, cada cierre significó perder algo más que una tienda.
Las tiendas digitales que cerraron para siempre
Una de las primeras que viene a la mente es la Wii Shop Channel, la tienda digital de Wii. Estuvo funcionando durante muchísimos años, hasta que Nintendo decidió bajar la persiana en 2019. Con ese cierre se acabó la posibilidad de comprar juegos de WiiWare, títulos de la Virtual Console y otros contenidos que se ofrecían desde la propia consola.
Durante un tiempo todavía se pudieron volver a descargar los juegos ya comprados, pero eso tenía fecha de caducidad. Y ahí aparece uno de los grandes problemas de estas plataformas. Si un juego no vuelve a salir después en otra consola, puede acabar siendo bastante complicado acceder a él. Simplemente desaparece del mapa.
Un caso parecido ocurrió con las tiendas de Nintendo 3DS y Wii U, que dejaron de permitir compras en marzo de 2023. Este golpe fue importante, y mucho, porque había bastantes juegos que solo se conseguían en formato digital. A eso hay que sumar clásicos de otras consolas, demos y todo tipo de contenidos. Los usuarios podían seguir descargando lo que ya tenían comprado, pero no añadir nada nuevo a su colección.
El caso de Xbox 360 fue algo distinto
Luego está lo de Xbox 360, que cerró su tienda de compras en julio de 2024. Por suerte, aquí las cosas fueron un poco diferentes. Muchos de los juegos que podían adquirirse en Xbox 360 también estaban disponibles para comprar en Xbox One, Xbox Series X|S o Xbox.com gracias a la retrocompatibilidad.
Por eso, aunque la tienda original se perdió, gran parte del catálogo siguió estando disponible. No es poca cosa. Frente a los cierres de Nintendo, donde muchos títulos quedaron atrapados sin salida, la estrategia de Microsoft permitió salvar buena parte de esos juegos que, de otra forma, habrían quedado fuera del alcance de cualquiera.
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Imagen: hardzone.es
