Juegos en la nube con latencia cero: qué hardware cambiar para lograrlo

by Tecnoandroid
Juegos en la nube con latencia cero: qué hardware cambiar para lograrlo

Jugar con latencia cero en la nube es, para muchos, casi un sueño que suena imposible, pero acercarse a esa cifra no es tan complicado como parece. La idea de juegos en la nube tiene un montón de ventajas, aunque también arrastra un problema conocido: el retraso. Y aquí está el detalle curioso. Un ordenador ya suma cierta latencia por sus propios componentes, así que si encima metemos la nube en la ecuación, ese número tiende a crecer todavía más.

La buena noticia es que existen maneras de rebajarlo hasta rozar el cero, aunque físicamente nunca llegue a ser exactamente cero. Todo pasa por el tipo de componentes y periféricos que decidimos usar. Cambiar las piezas correctas marca la diferencia, y conviene saber cuáles tocar antes de gastar dinero a lo loco.

Qué componentes cambiar para mejorar la latencia

Uno de los factores que más pesa es la red doméstica. Pasar de un router básico a uno más moderno ya se nota, sobre todo cuando hay varios dispositivos peleándose por el ancho de banda al mismo tiempo. Un buen router gestiona mejor ese tráfico y evita cuellos de botella. Pero, más allá del router, hay algo que casi todo el mundo pasa por alto: usar cable Ethernet en lugar de WiFi.

Puede parecer un cambio menor, casi de manual antiguo, y sin embargo reduce muchísimo la inestabilidad y el retardo. Este punto es el más importante de todos. De hecho, el resto de consejos pierde sentido si primero no se cumple este. Sin cable, poco importa lo demás.

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Luego está el dispositivo desde el que jugamos, que tampoco es un detalle cualquiera. No todos los equipos procesan igual la señal de vídeo que llega desde la nube. Un ordenador, un televisor o incluso un móvil más reciente suele traer mejor soporte para decodificar vídeo de forma rápida, y eso hace que la imagen aparezca antes en pantalla. Cobra especial importancia en los servicios de juego en streaming, donde lo que vemos en realidad es un vídeo interactivo disfrazado de partida.

Y no podemos olvidarnos de la pantalla. Un monitor con baja latencia de entrada y una alta tasa de refresco consigue que todo se sienta más inmediato. No va a eliminar el retraso de la red, eso está claro, pero al menos no añade más tiempo en el último paso, que es justo cuando vemos la acción moverse. Por eso, cuando en las especificaciones aparezca 1 ms o 5 ms, hay que tenerlo presente: cuanto más bajo sea ese valor, mejor, porque menos tardará la imagen en procesarse y llegar a nuestros ojos.

Fuente
Imagen: hardzone.es

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