DiskPart: la herramienta oculta de Windows para gestionar particiones

by Tecnoandroid
DiskPart: la herramienta oculta de Windows para gestionar particiones - DiskPart Windows

Cuando el Administrador de discos se queda corto y no permite tocar ciertas configuraciones, entra en juego DiskPart, una de las utilidades más potentes que Windows lleva integradas desde hace años. Se trata de una consola basada en línea de comandos que abre puertas cerradas por la interfaz gráfica habitual. Con ella se pueden saltar restricciones del sistema, limpiar unidades que dan problemas y gestionar particiones a bajo nivel, algo impensable con los menús clásicos.

El primer paso para empezar a trabajar es abrir CMD con permisos de Administrador. Aquí no hay atajos: sin esos permisos el sistema no dejará hacer ningún cambio real. Una vez abierta la ventana de CMD, basta con escribir diskpart y pulsar Enter para tener la herramienta lista.

Antes de lanzarse a teclear comandos conviene entender cómo funciona una unidad de almacenamiento por dentro. La base de todo es el disco físico. Dentro de ese disco viven las particiones, que no son otra cosa que divisiones internas. Y por último están los volúmenes, que son las unidades que acaban apareciendo en el explorador de archivos con su letra correspondiente. Tener clara esta jerarquía evita el clásico susto de borrar la partición equivocada.

Los comandos de DiskPart que conviene tener a mano

Con DiskPart abierto, hay una serie de comandos que resuelven la mayoría de situaciones. El comando list disk muestra todos los discos duros, SSD, tarjetas SD o pendrives conectados en ese momento, con su estado, tamaño total y tipo de partición, ya sea GPT o MBR. El comando list partition enseña las divisiones internas del disco seleccionado, información vital para no equivocarse de objetivo. Y list volume ofrece la lista completa de volúmenes lógicos del sistema, con letra asignada, nombre, sistema de archivos, tipo y estado.

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Luego vienen los comandos de selección. Con select disk X se pone el foco en un disco físico concreto, sustituyendo la X por su número. Con select volume X se elige un volumen lógico determinado, ya sea por número o por letra, algo obligatorio para formatearlo o cambiarle la letra asignada.

Para las letras de unidad, assign letter=X asigna una letra concreta y es justo el comando que salva la papeleta cuando Windows no reconoce un disco recién conectado. Su contrario, remove letter=X, quita la letra al volumen seleccionado y de paso oculta esa partición para que nadie pueda acceder a ella.

En la parte de creación y borrado, create partition primary genera una partición primaria usando todo el espacio contiguo no asignado disponible, el primer paso para estrenar una unidad nueva. El comando delete partition borra la partición seleccionada, incluso aquellas que el Administrador de archivos se niega a eliminar.

Cuando toca dejar el disco en blanco

El comando clean es el más radical de todos. Borra absolutamente toda la información de configuración del disco seleccionado, elimina particiones, volúmenes y la tabla de particiones, ya sea MBR o GPT, y deja la unidad completamente en blanco, como si nunca se hubiera inicializado. Por su parte, convert gpt cambia el estilo de la tabla de particiones al formato GPT, pero con una condición innegociable: el disco debe estar vacío. Quien quiera conservar sus datos tiene que hacer copia de seguridad antes, porque de lo contrario los perderá.

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Hay dudas que se repiten mucho. DiskPart pide permisos de administrador porque realiza cambios a bajo nivel en la estructura de las unidades y, sin esos permisos, el sistema bloquea el acceso a la tabla de particiones por seguridad. La diferencia entre list disk y list volume está en el nivel: uno muestra las unidades físicas conectadas como HDD, SSD o USB, mientras el otro enseña las particiones con letra que Windows reconoce para leer y escribir.

Sobre pasar un disco a GPT sin perder archivos, la respuesta con este método es negativa. El comando convert gpt necesita el disco vacío y, si tiene datos, la operación falla salvo que se use antes clean, con el consiguiente borrado total. Y para cuando Windows no reconoce un disco conectado, la secuencia es clara: select disk, después select volume y finalmente assign letter=X, obligando al sistema a asignar una letra de acceso para que la unidad aparezca por fin en el explorador de archivos.

Fuente
Imagen: hardzone.es

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