España gira al revés que Europa y hay un plan que cerrará el Mediterráneo

España gira sola hacia el sur y el Mediterráneo se cerrará: la geología anticipa una nueva Pangea que unirá la península con África.

by Redazione
España gira al revés que Europa y hay un plan que cerrará el Mediterráneo - cierre del Mediterráneo

España gira en sentido contrario al resto de Europa y ese giro forma parte de un plan geológico que apunta a cerrar el Mediterráneo

Que España se mueva a un ritmo distinto del resto del continente no es una metáfora. La península ibérica, junto a Portugal, está girando en el sentido de las agujas del reloj, y esa rotación horaria tiene una consecuencia que suena a ciencia ficción pero no lo es: dentro de muchísimo tiempo el Mediterráneo acabará cerrándose, conectando la península directamente con el norte de África. El acercamiento entre continentes es lento, de apenas unos milímetros al año, así que sí, seguiremos necesitando ese hipotético túnel entre España y Marruecos. Pero la dirección está clara. Otra Pangea viene de camino.

Un giro que nadie más en Europa comparte

Las placas continentales nunca están quietas. Unas se separan, otras chocan, y de esa deriva continental nace la idea de la Pangea Última: dentro de 250 millones de años quedaría un único continente. Falta una barbaridad para eso, pero un equipo de la Universidad del País Vasco, junto a las universidades de Palermo y Granada, ha analizado datos geodésicos que permiten afirmar algo concreto. La península ibérica está girando de este a oeste, empujada por la convergencia entre las placas de Eurasia y África, que se acercan entre 4 y 6 milímetros cada año.

Lo curioso es que ese movimiento solo nos afecta a nosotros. No vamos a separarnos de Francia, porque arrastramos al resto del continente gracias al llamado Arco de Gibraltar, pero tampoco giramos como los vecinos. Italia, por ejemplo, experimenta una rotación antihoraria que presiona la zona alpina, y en la placa de Anatolia, donde está buena parte de Turquía, ocurre algo parecido.

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El Arco de Gibraltar, un amortiguador con consecuencias

Ahí está la clave. En el Mediterráneo occidental los límites entre placas no están tan definidos como en otros sitios, y el Arco de Gibraltar hace de amortiguador. Al este del estrecho la corteza absorbe la deformación del choque, mientras que al oeste el impacto es directo. Esa falta de amortiguación en el suroeste es la que provoca el giro en sentido horario.

Para llegar hasta aquí los investigadores cruzaron dos análisis. Por un lado, mediciones de deformación satelital con el sistema GNSS, que registra desplazamientos con precisión milimétrica apoyándose en marcadores GPS. Por otro, el estudio de terremotos recientes para determinar los esfuerzos tectónicos de la zona. Al combinar ambos pudieron afinar mucho mejor dónde chocan las placas y dónde siguen protegidas por Gibraltar.

El detalle es que solo tenemos datos satelitales desde 1999 y sísmicos detallados desde los años ochenta. Con una ventana tan corta y aun así llegar a estas conclusiones dice mucho: el fenómeno no tiene prisa, pero tampoco pausa. A esta velocidad, en algún momento la península ibérica y Marruecos se unirán, y esa colisión cerraría el Mediterráneo. ¿Cuándo? Unos 100 millones de años, con un tramo inicial de 20 millones a la velocidad actual y una aceleración notable dentro de unos 50 millones, que convertiría la región en una de las zonas volcánicas y sísmicas más activas del planeta.

Más allá de la curiosidad, hay una utilidad presente. Asier Madarieta-Txurruka, uno de los responsables del trabajo, explica que estos datos indican dónde buscar fallas activas o estructuras tectónicas no identificadas. Sirve para anticipar el tipo de terremoto y su magnitud en zonas como los Pirineos occidentales o la región de Cádiz y Sevilla, donde hay deformación significativa pero aún faltan por reconocer bien las estructuras que la provocan.

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Fuente
Imagen: xataka.com

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