Ver la marca Decathlon dentro de una misión orbital suena raro, pero es exactamente lo que está pasando con el traje espacial europeo conocido como EuroSuit. La cadena que solemos asociar a zapatillas baratas, bicicletas y material de montaña ha metido la cabeza en una conversación mucho más seria: la de un prototipo que ya ha sido probado por astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Y de momento la cosa marcha.
No hablamos de un plan que se quedó en papel. La NASA ha dejado constancia de las actividades de la astronauta de la ESA Sophie Adenot relacionadas con el EuroSuit, un prototipo intravehicular europeo que se está evaluando en condiciones reales. Según la agencia estadounidense, Adenot lo probó dentro del módulo Columbus para estudiar comodidad, movilidad y facilidad de uso. Todavía no es un veredicto final del consorcio, pero sí una señal clara: el proyecto ya ha pisado la ISS.
El proyecto que une deporte y espacio
Cuidado con la imagen que evoca la palabra traje espacial. EuroSuit no es, al menos por ahora, una prenda para caminar por el exterior de la estación ni para sustituir los equipos de actividad extravehicular. Es un traje intravehicular, pensado para usarse dentro de una nave o un hábitat, sobre todo en momentos delicados como el lanzamiento, el aterrizaje o una emergencia. Ahí el reto no es solo proteger, sino permitir que el astronauta se mueva, se lo ajuste rápido y opere sin que la prenda se convierta en un estorbo.
El reparto de tareas explica por qué el nombre de Decathlon encaja sin exagerar. CNES impulsó el desarrollo mediante un contrato con un consorcio francés liderado por Spartan Space, que dirige la parte técnica. La cadena deportiva participa en el diseño textil y ergonómico, justo donde su experiencia tiene sentido, y MEDES aporta el conocimiento médico y fisiológico del cuerpo humano en condiciones espaciales. La fórmula no reemplaza a la industria aeroespacial clásica, la complementa con competencias muy concretas.
Qué pinta una tienda de deporte en un traje espacial
La pregunta es lógica. La aportación de Decathlon no está en sustituir a los ingenieros aeroespaciales, sino en un terreno familiar para cualquiera que haya usado ropa técnica: tejidos, ajuste al cuerpo, libertad de movimiento y ergonomía. En un traje intravehicular todo eso cambia de escala, pero no de naturaleza. Si un astronauta tiene que vestirse deprisa y trabajar dentro de la nave, la ropa no puede sumar problemas.
La NASA no lo ha presentado como producto terminado, más bien ha documentado una campaña progresiva: primero una referencia a un traje intravehicular en fase de prototipo, luego una prueba ya identificada con su nombre y después una nueva actividad durante la jornada del 20 de julio. Eso permite hablar de un programa que avanza de verdad, aunque falte lo más vistoso: no se han publicado imágenes de esas pruebas en la ISS.
El plan pasa ahora por continuar con las pruebas de tierra previstas para 2026 y 2027 y alimentar el desarrollo de una futura versión operativa. Hasta entonces, EuroSuit seguirá siendo un prototipo, no una solución cerrada. Europa explora una pieza muy concreta de autonomía espacial y, en ese camino, la frontera entre la ropa técnica que usamos aquí abajo y la ingeniería orbital parece un poco menos lejana.
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Imagen: xataka.com
