La PS6 vuelve a estar en boca de todos, y esta vez por dos motivos que van de la mano. Hiroki Totoki, CEO de Sony, admitió en una entrevista que la compañía aún no tiene una fecha oficial de lanzamiento para su próxima consola. Y ahí es donde entran los rumores. Algunos apuntan a que el debut podría irse hasta 2028, algo que todavía nadie ha confirmado pero que empieza a ganar peso por el alto coste de la memoria GDDR7 y de la memoria NAND Flash, dos piezas fundamentales del nuevo hardware.
Hay quien lo ve de otra manera. Otras voces creen que el lanzamiento se mantendrá para finales de 2027, con la producción a gran escala arrancando hacia mediados de ese mismo año. No hay datos sobre cuántas unidades habrá disponibles al principio, pero visto lo que pasó con PS5 y sabiendo cómo se mueve la especulación en el sector, la recomendación es clara: quien tenga decidido comprar una PS6 haría bien en reservarla en cuanto pueda, tanto para asegurarse su unidad como para no acabar en manos de los revendedores.
Sobre las especificaciones, poco margen para las sorpresas. Sony pagó por el diseño de una APU con una CPU y una GPU concretas, y ya no puede dar marcha atrás sin asumir pérdidas y gastos nuevos de decenas de millones de dólares. Lo máximo que puede hacer la japonesa es ajustar la velocidad de trabajo de esos componentes.
Cuánta potencia real podría tener la GPU de PS6
Y aquí llega la parte jugosa. Están circulando rumores que aseguran que la PS6 será mucho más potente de lo esperado, hasta el punto de igualar o superar a una GeForce RTX 5080. El problema es que parten de un dato incorrecto: dicen que la GPU funcionará a 3,6 GHz. Esa cifra es demasiado alta para una GPU integrada compartiendo encapsulado con una CPU, y ninguna fuente seria ha hablado de algo así. Los valores más fiables sitúan la velocidad entre 2,6 GHz y 3 GHz en el mejor de los casos.
Todavía hay muchas incógnitas sobre la arquitectura RDNA 5, y son justo esas dudas las que complican calcular la potencia real. En teoría RDNA 5 duplicaría la cantidad de shaders por unidad de computación. Si se cumple, la consola tendría una GPU con 54 unidades de computación y 6.912 shaders. Con esos shaders funcionando a 3 GHz de forma estable, la potencia rondaría los 41,47 TFLOPs en FP32. Sumando los shaders de doble emisión, que ejecutan dos instrucciones por ciclo, esa cifra máxima teórica se dispararía hasta los 82,94 TFLOPs.
Para tener una referencia, una GeForce RTX 5080 ofrece 56,28 TFLOPs en FP32. Queda por debajo de la Radeon RX 7900 XTX, que llega a 61,44 TFLOPs, pero la solución de NVIDIA es hasta un 15 por ciento más rápida en juegos. Traducción: los TFLOPs no lo son todo. Otro ejemplo lo deja aún más claro. La Radeon RX 9070 XT tiene 48,66 TFLOPs en FP32 y, pese a la distancia frente a la 7900 XTX, rinde igual o un 5 por ciento menos que esta en juegos.
De todo esto han salido los rumores que colocan a la PS6 al nivel de una GeForce RTX 5080. Francamente, es muy poco probable, incluso en el escenario más optimista, porque hablamos de una GPU integrada en una APU con un consumo compartido de 160 vatios. Ya pasó algo parecido con PS5, que sobre el papel iba a ser una GeForce RTX 2080 Ti y acabó muy por debajo de lo que prometían los rumores. Siendo realistas, lo lógico es que la PS6 se mueva entre la GeForce RTX 5070 y la GeForce RTX 5070 Ti en rasterización, con un rendimiento cercano al de una Radeon RX 9070 XT en el mejor de los casos.
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Imagen: muycomputer.com
