Dragon Ball Xenoverse 3 es de esos títulos que despiertan hype incluso antes de tener fecha definitiva. No llegará hasta 2027, pero ya ha habido ocasión de ponerle las manos encima. En pleno Tokyo Game Show, en Japón, la demo ha dejado claro por qué buena parte de los otakus lo tiene marcado como uno de los grandes lanzamientos del año que viene.
El universo creado por Akira Toriyama vuelve con fuerza y las expectativas son altísimas. Las dos entregas anteriores funcionaron muy bien, sobre todo la segunda, que salió originalmente en 2016 y que en estos años ha tenido varias reediciones. El público llevaba tiempo pidiendo algo nuevo, no más versiones recicladas. Y ahora ese deseo empieza a tomar forma con un juego que, por lo visto en la prueba, apunta maneras.
Una batalla contra Broly que marca el tono
Para la demo, Bandai Namco eligió un enfrentamiento intenso contra Broly, que sigue siendo uno de los mejores villanos jamás salidos del universo de Dragon Ball. Lo primero que se hace al arrancar es explorar un poco el escenario, una ciudad futurista con ese aire tan característico de los diseños de Toriyama. Nada demasiado largo, apenas un vistazo antes de que empiece la acción.
Después toca unirse a un grupo de héroes para salir a una misión en la que hay que derrotar a un montón de enemigos. El sistema de combate es rápido, espectacular y muy fiel a lo que uno espera de las peleas del anime. Combos veloces, desplazamientos a máxima velocidad para aparecer delante o detrás del rival, y todo tipo de movimientos especiales. El personaje que se usa en la demo es anónimo y puede ser humano o saiyan. En este caso, una humana capaz de lanzar el Kamehameha igual que Goku y de encadenar combos con impactos contundentes. El escenario se llena de enemigos enseguida y la orden es clara: acabar con todos.
Trunks y Vegeta al rescate
El momento más intenso llega cuando empiezan a descubrirse los controles y las funciones especiales de Dragon Ball Xenoverse 3. Por un lado está la función Soul Assist, que invoca a un personaje clásico para echar una mano en el combate. Las apariciones varían, pero en esta prueba tocó Vegeta, que aparece para soltar uno de sus ataques energéticos. Es algo fugaz, sí, aunque ayuda bastante en pleno fragor de la batalla.
Por otro lado está el sistema Soul Switch, que cambia por completo el cuerpo del personaje que se está usando por el de una figura clásica. En la demo el elegido fue Trunks, que se puede controlar totalmente como si uno estuviera jugando directamente con él. Esto aporta un plus de espectacularidad enorme y para buena parte de los seguidores es el instante más impactante de toda la jugabilidad. Al final, a todo el mundo le gusta manejar a su personaje favorito, aunque sea solo por un rato. Y lo mejor es que durante el Soul Switch se ganan todas las habilidades del personaje invocado, algo que resulta muy satisfactorio.
Fuente
Imagen: hardzone.es
