Estafas de suplantación familiar en WhatsApp es la expresión que las fuerzas de seguridad españolas están repitiendo casi a diario, y con motivo. En las últimas semanas se ha disparado el número de denuncias por fraudes en los que alguien se hace pasar por un familiar o un amigo para pedir dinero con prisas. La Policía Nacional en Navarra, la Guardia Civil en La Rioja y varios ayuntamientos de Huelva han lanzado avisos parecidos, señal de que el problema no es local sino que corre por todo el país.
El guion suele ser idéntico. Llega un mensaje desde un número que aparece como conocido, pero detrás está un estafador que ha logrado suplantar la identidad digital de alguien cercano. Casi siempre hay de por medio una supuesta emergencia o un problema con el banco, y se pide una transferencia inmediata a una cuenta que, en muchos casos, pertenece a entidades extranjeras. Lo inquietante es que la persona cuya cuenta ha sido usurpada no pierde el acceso, o sea que sigue usándola con normalidad mientras el delincuente trabaja en paralelo.
Cómo actúan los estafadores
Los mensajes fraudulentos no aparecen en el teléfono de la víctima, pero sus contactos sí los reciben dentro de conversaciones reales, lo que hace que la petición parezca del todo legítima. Y ojo, porque no siempre se detectan sesiones raras en la función de dispositivos vinculados, así que una revisión que parece normal no garantiza nada. Las víctimas aseguran no haber compartido códigos ni escaneado ningún QR, lo que apunta a fallos en el sistema operativo o en la propia aplicación.
En algunos casos los delincuentes han usado inteligencia artificial para clonar la voz de la persona suplantada. Pasó en una estafa investigada por la Guardia Civil en La Rioja, donde la víctima recibió una llamada con una voz que aparentaba ser la de su hija. También se han detectado ataques de tipo zero-click en iPhone, que comprometen el aparato sin que el usuario pulse enlaces ni escriba contraseñas.
Qué hacer para protegerte
Las autoridades insisten en algo básico. Mantener actualizados tanto el sistema operativo como WhatsApp, activar la verificación en dos pasos con una contraseña sólida, revisar de vez en cuando los dispositivos vinculados y cerrar cualquier sesión que no se reconozca. Nunca hay que compartir códigos SMS, QR o de verificación con nadie, y conviene desconfiar de cualquier petición de dinero por mensajería, aunque venga de un contacto de siempre.
Para confirmar quién está al otro lado, lo más seguro es llamar por teléfono al número habitual, no a través de WhatsApp, o usar otro canal. En familia se sugiere pactar una palabra clave para las emergencias. Si se sospecha que la cuenta ha sido comprometida, lo primero es avisar por otro medio a todos los contactos para que ignoren cualquier solicitud económica, reportar la suplantación por los canales oficiales de soporte y acudir a la policía a poner la denuncia.
Y si ya se ha hecho una transferencia, hay que llamar al banco cuanto antes para intentar bloquear la operación. Es lo que lograron los agentes en La Rioja, donde se recuperaron 9.980,25 euros gracias a la rápida coordinación con las entidades bancarias.
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Imagen: androidayuda.com
