¿Merece la pena el monitor gaming Xiaomi Mini LED G Pro 27i?
El monitor gaming Xiaomi Mini LED G Pro 27i è uno de esos productos que ponen sobre la mesa una pregunta muy concreta a quien está pensando en renovar su pantalla, ossia si vale la pena apostar por la tecnología Mini LED sin desembolsar el dineral que cuesta un OLED. Antes de mirar el presupuesto conviene tener claro qué tecnología encaja con lo que uno necesita, y aquí es donde este modelo de Xiaomi se coloca entre las opciones más interesantes del mercado.
Hablamos de un panel de 27 pulgadas con resolución QHD y un precio que ronda los 300 a 350 euros. Con esas cifras, la relación calidad precio es de las que llaman la atención, sobre todo para quien busca un HDR decente sin pasar por caja como si fuera un monitor de gama alta.
Los puntos fuertes del Xiaomi Mini LED G Pro 27i
Dejando de lado el precio, que es su mayor gancho, hay motivos de sobra para tenerlo en el radar. El contraste y el brillo son excelentes gracias a sus 1152 zonas de atenuación local, que apagan las partes oscuras cuando toca mostrar negro y consiguen un resultado muy cercano al de los paneles OLED, aunque sin llegar a serlo del todo.
El apartado HDR 1000 no es marketing vacío. Los 1000 nits de brillo son reales, algo que no todos los fabricantes en este rango de precio pueden presumir. En cuanto al panel gaming, salvo que juegues a nivel profesional, sus 180 Hz bastan y sobran para disfrutar del multijugador competitivo sin perder nitidez.
La precisión de color se queda por debajo de un Delta E de 2. No es una calibración de monitor profesional, pero permite editar fotos o vídeos a nivel semiprofesional. Para trabajo serio, los ProArt de ASUS con Delta E inferior a 1 siguen siendo la referencia. El diseño y la ergonomía también acompañan, con ajuste de altura, inclinación, giro e incluso la posibilidad de colocarlo a 90 grados, ideal para documentos largos o escribir código. Y el recubrimiento mate reduce muchísimo los reflejos, algo que se agradece en un monitor tan brillante.
Lo que no convence del todo
Los aspectos negativos existen y no son cualquier cosa. El efecto blooming aparece cuando te fijas mucho, ese halo de luz alrededor de objetos blancos sobre fondo negro, como el cursor del ratón o los subtítulos. Más que un fallo del monitor es una limitación propia de este tipo de paneles. También hay parpadeo con muchos FPS.
La conectividad se queda algo corta. DisplayPort 1.4 cumple para la resolución que ofrece, pero habría estado bien un HDMI 2.1 en lugar del HDMI 2.0 para ganar ancho de banda. La navegación por el menú tampoco ayuda, ya que el joystick trasero para gestionar el OSD tiene un tacto barato y el sistema de menús no resulta intuitivo. Por último, carece de altavoces, algo secundario pero que obliga a tirar siempre de auriculares para escuchar cualquier vídeo o poner música mientras trabajas.
¿Es una buena compra?
Con todo sobre la mesa, los puntos a favor superan con claridad a los negativos. La recomendación es clara sobre todo si vienes de un panel IPS de hace cuatro o cinco años, porque el salto se nota muchísimo. Ahora bien, si ya usas un OLED y buscas alternativa, un Mini LED no es lo que necesitas, porque a día de hoy no hay nada mejor en ese terreno.
En cuanto a las especificaciones, el Xiaomi Mini LED G Pro 27i monta un panel de 27 pulgadas Mini LED Fast IPS con resolución 2560 x 1440, frecuencia de 180 Hz, tiempo de respuesta de 1 ms GTG, brillo máximo de 1000 nits, cobertura del 99 por ciento DCI-P3 y 100 por ciento sRGB. En conectividad ofrece dos HDMI 2.0 y dos DisplayPort 1.4, con ergonomía completa de altura, inclinación y rotación. Su precio es de 349 euros.
Preguntas frecuentes sobre el Xiaomi Mini LED G Pro 27i
¿Qué diferencia real hay entre el Mini LED del Xiaomi G Pro 27i y un panel OLED? El Mini LED usa miles de zonas de iluminación local, 1152 en este caso, que se encienden y apagan de forma independiente para lograr un contraste profundo parecido al OLED. Aun así, los OLED controlan a nivel de píxel, por lo que el negro absoluto y la ausencia de blooming son superiores. Eso sí, este Xiaomi ofrece 1000 nits de brillo, por encima de la mayoría de OLED gaming actuales.
¿Qué es exactamente el efecto blooming y afecta al día a día? Es ese halo de luz alrededor de objetos brillantes sobre fondos oscuros, provocado por la limitación de zonas de atenuación. Con 1152 zonas el efecto es mínimo y solo se percibe en escenas muy concretas, como créditos de películas o cursores sobre negro. Para gaming y multimedia general no molesta.
¿Sirve para edición de fotos y vídeo profesional? Su Delta E inferior a 2 y la cobertura del 99 por ciento DCI-P3 lo hacen apto para edición semiprofesional. Para trabajo profesional exigente, los ProArt de ASUS con Delta E menor a 1 siguen siendo la referencia. Para creadores y editores ocasionales, sobra.
¿Es 180 Hz suficiente para gaming competitivo? Los paneles de 240 Hz o más apuntan a profesionales de los esports. Para un usuario medio o avanzado, la diferencia entre 180 y 240 Hz cuesta percibirla, mientras que el salto de 60 a 180 Hz sí que se nota, y mucho.
Fuente
Imagen: hardzone.es
