Windhawk es la respuesta para quienes echan de menos todas esas opciones de personalización que en su día se daban por sentadas y que Windows 11 decidió recortar sin muchas explicaciones. La barra de tareas, el menú Inicio, el menú contextual y hasta el Explorador de archivos perdieron flexibilidad con el nuevo sistema. Esta aplicación gratuita y de código abierto devuelve buena parte de ese control mediante módulos que se instalan uno a uno, según lo que cada persona quiera cambiar.
La idea detrás de Windhawk es sencilla. Funciona como un gestor centralizado de mods, agrupando módulos independientes que se pueden activar o desactivar en cualquier momento. Nada de tocar el registro a ciegas ni de instalar diez programas distintos, todo queda reunido en un mismo sitio y con un control bastante intuitivo.
Windhawk devuelve flexibilidad a la barra de tareas
La barra de tareas de Windows 11 se ha ganado a pulso el título de una de las partes más criticadas del sistema, y no es para menos, con lo poco que deja hacer. Con Windhawk se puede redimensionar y moverla a la parte superior o a los laterales, como en su momento permitía Windows 10. Eso sí, esta última opción se vuelve bastante inestable en las versiones más recientes, porque Microsoft ha retirado el código de la barra de tareas heredada en compilaciones como la 24H2. Dejarla semitransparente, en cambio, funciona sin ese riesgo.
También permite ocultar iconos sueltos, como el indicador de idioma o el de notificaciones, algo que agradecerá cualquiera que busque un escritorio más limpio. Y hay un detalle que resulta muy práctico, ese hueco vacío que suele quedar en la barra se puede aprovechar para mostrar en tiempo real el uso de CPU, memoria RAM y red. Un pequeño monitor siempre a la vista, útil para pillar al vuelo si algún proceso está consumiendo más de la cuenta, sin necesidad de abrir el Administrador de tareas.
Un menú Inicio más compacto y un menú contextual como el de siempre
El menú Inicio arrastra el mismo problema que la barra de tareas, apenas admite ajustes. Windhawk deja cambiar su tamaño, que por defecto se ve desproporcionado en monitores grandes y desperdicia muchísimo espacio alrededor de los iconos. El módulo Start Menu Styler añade varios temas de diseño, entre ellos SideBySideMinimal, que oculta la sección de recomendaciones y muestra solo las aplicaciones ancladas en un formato compacto, con más opciones de estilo que las que ofrece hoy Windows 11.
Pero quizá el cambio más celebrado llega con el módulo Start Search Bing Redirector. Cuando se hace una búsqueda web desde el menú Inicio, intercepta la petición y la abre en el navegador y el buscador que se tengan configurados por defecto, en lugar de forzar el paso por Bing. Se activa sin pasos extra, de modo que el menú Inicio deja de ser esa puerta de entrada obligada al buscador de Microsoft.
El clic derecho tampoco salió bien parado con Windows 11. Buena parte de las opciones más útiles quedaron escondidas detrás de «Mostrar más opciones», un paso adicional que no aporta absolutamente nada. Aquí entra el módulo Classic context menu on Windows 11, que devuelve el menú contextual clásico con todas las entradas visibles de golpe, tal y como funcionaba en versiones anteriores del sistema.
Fuente
Imagen: softzone.es
