Thunderbolt y USB4 por fin dan señales de vida en Linux, y lo hacen gracias al trabajo de una sola persona. Sven Peter, desarrollador del proyecto Asahi Linux, ha publicado el primer controlador para estos dos estándares pensado específicamente para los Mac con chips M1, M2 y M3. El envío, que aterrizó en la lista de correo del kernel de Linux, es el resultado de años de ingeniería inversa hecha sin ninguna ayuda por parte de Apple.
No es un detalle menor. Estamos hablando de un puerto que hasta ahora se quedaba prácticamente mudo cuando se instalaba Linux en un Mac con silicio propio. El parche llegó a la lista el 30 de agosto y la noticia empezó a circular un día después. Ojo, porque todavía tiene que pasar la revisión de los mantenedores antes de integrarse de verdad. Es un primer paso, sólido, pero un primer paso al fin y al cabo.
Años de ingeniería inversa sin una sola pista de Apple
Desde que Apple lanzó sus primeros Mac con chip propio, el proyecto Asahi Linux ha tenido que descifrar por su cuenta cómo funciona cada pieza del hardware. Nada de manuales, nada de colaboración, nada de atajos. La única forma de avanzar ha sido observar el comportamiento del hardware y reconstruir su funcionamiento pieza por pieza, casi como si se tratara de un rompecabezas gigante sin la imagen de referencia en la caja.
El soporte de Thunderbolt y USB4 se ha hecho esperar precisamente por esto. Ambos estándares comparten conector y buena parte de la electrónica, lo que complica muchísimo coordinarlos con el resto del sistema. Sven Peter llevaba tiempo explorando este terreno, documentando avances parciales, hasta que consiguió reunir todas las piezas en un solo parche. Según lo publicado, se trata del primer controlador de este tipo enviado a revisión para los tres chips, un auténtico hito dentro de un proyecto acostumbrado a trabajar contracorriente.
El parche aún tiene que superar la revisión del kernel
Hasta ahora, Linux no contaba con un controlador dedicado para los puertos Thunderbolt y USB4 de los Mac con chips M1, M2 y M3. Y eso se notaba. Si el parche acaba integrándose en el kernel, el panorama podría cambiar bastante. Se abriría la puerta a periféricos de alta velocidad, a almacenamiento externo funcionando a las velocidades reales del estándar y a pantallas compatibles con ambos protocolos.
Dicho esto, conviene no adelantarse. El alcance exacto de todo esto dependerá de cómo evolucione el desarrollo y de cómo respondan los mantenedores del kernel durante la revisión. Lo que está claro es que el trabajo de fondo ya está sobre la mesa, y viene de un esfuerzo que se ha prolongado durante años sin ningún tipo de apoyo por parte de la marca de Cupertino.
Fuente
Imagen: softzone.es
