Teclados Hall Effect: por qué los switches magnéticos ganan al mecánico

by Redazione
Teclados Hall Effect: por qué los switches magnéticos ganan al mecánico

Los teclados Hall Effect se han colado con fuerza en el terreno del gaming durante el último año, y no por casualidad. Cada vez más fabricantes han empezado a montar interruptores magnéticos, esa misma tecnología de efecto Hall que ya conocíamos de muchos mandos modernos. El resultado marca un antes y un después en los periféricos gaming. Sí, cuestan más, pero ese precio elevado se justifica por las prestaciones que ofrecen, siempre y cuando hablemos de un uso competitivo.

Aquí conviene ser honestos. Si no hay intención de competir, un teclado con efecto Hall sirve básicamente para pagar de más. Ofrece mejoras notables frente a los interruptores mecánicos, cierto, pero fuera del entorno competitivo cuesta sacarle verdadero partido.

Qué son y cómo funcionan estos teclados

Cuando se habla de un teclado con efecto Hall, se habla de un teclado que en lugar de usar interruptores mecánicos apuesta por interruptores magnéticos. La diferencia es de fondo. Los mecánicos necesitan que dos piezas metálicas entren en contacto físico para registrar la pulsación. Los magnéticos, en cambio, detectan un cambio en el campo electromagnético que ellos mismos generan.

Cada tecla lleva un imán en su vástago. Al presionar, ese imán se acerca a un sensor colocado en la placa del teclado, que mide la intensidad del campo magnético. A través del software del fabricante se define el punto exacto en el que esa intensidad equivale a una pulsación. Como no hay piezas metálicas que choquen entre sí, no se genera desgaste, y eso se traduce en una mayor durabilidad. Además desaparece el molesto efecto rebote de los mecánicos. Accionamiento rápido, fiable y sin desgaste, todo en el mismo paquete.

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La gran baza de estos switches es el punto de actuación ajustable. Algo imposible en los interruptores mecánicos, donde la distancia de recorrido viene fijada por el propio mecanismo y no se puede tocar. De ahí salen varias ventajas concretas. Mayor velocidad, porque se puede regular cuánta presión hace falta para que la tecla registre. Ajuste tecla por tecla, útil por ejemplo para exigir un mínimo de presión y evitar pulsaciones accidentales. Perfiles distintos según el juego, ideal si un día se juega a un multijugador de acción y al siguiente a un single player. Y hasta dos acciones en una misma tecla. Un ejemplo claro es la W. Si se presiona con suavidad, el personaje camina. Si se aprieta más, echa a correr.

Rapid Trigger, el factor que lo cambia todo

En los juegos competitivos, poder ajustar el punto de actuación ya es una ventaja frente al rival. Pero a eso hay que sumarle la función Rapid Trigger, que está cambiando de verdad la forma de jugar títulos multijugador.

En un teclado mecánico, después de pulsar una tecla toca esperar a que vuelva a su posición natural para poder activarla de nuevo. Esa espera genera latencia. Con los interruptores magnéticos el problema desaparece, porque el switch se resetea de forma automática en el mismo instante en que se deja de presionar. La latencia se reduce muchísimo y permite, por ejemplo, frenar en seco al momento para disparar de manera más rápida y precisa, ya que el personaje se detiene al instante en cuanto se suelta la tecla de movimiento.

Fuente
Imagen: hardzone.es

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