RPCS3 se ha ganado a pulso el puesto de uno de los mejores emuladores de PS3 para PC, pero conviene dejar algo claro desde el principio: no hace milagros. Muchos títulos vuelan sin problemas, otros en cambio se quedan a medias, tirando de parches y de paciencia. Y unos cuantos siguen siendo, directamente, injugables o casi. Merece la pena repasar qué se puede probar sin miedo y qué es mejor dejar aparcado por ahora.
La idea es sencilla. Hay juegos de PS3 que se instalan, se configuran y arrancan sin apenas quejas, mientras que otros dan guerra en cuanto avanzas un poco. Eso sí, todo esto está en movimiento constante, así que algo que hoy va regular puede mejorar en unas semanas. El emulador no para de recibir mejoras.
Los títulos que funcionan sin apenas complicaciones
Entre los que suelen ir bien está Demon’s Souls, un clásico que aquí rinde de maravilla. La lista sigue con Persona 5, Ni no Kuni: Wrath of the White Witch, Metal Gear Rising: Revengeance y Ratchet & Clank: A Crack in Time. También entran Resistance 2, Infamous 2, la pareja de Killzone 2 y Killzone 3, God of War Collection, Dead Island, Transformers: Fall of Cybertron y el mismísimo Red Dead Redemption.
Con estos las posibilidades de que todo vaya fino son bastante altas. Evidentemente, el PC también cuenta lo suyo, y puede que toque ajustar alguna opción para exprimir el mejor rendimiento posible. Pero en líneas generales son juegos que valen la pena, sin sustos raros de por medio.
Los que todavía se resisten y conviene evitar
Y ahora la otra cara. Hay títulos que aún no terminan de cuajar en RPCS3 y que, aunque arrancan, pueden dar la sorpresa en cualquier momento, sobre todo si el equipo no anda sobrado de potencia. En este grupo aparece The Last of Us, junto a Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots y la trilogía completa de Uncharted, es decir Drake’s Fortune, Among Thieves y Drake’s Deception.
La lista de conflictivos se completa con Gran Turismo 5 y Gran Turismo 6, God of War III, Resistance: Fall of Man y LittleBigPlanet 3. Aquí toca armarse de paciencia o, sencillamente, no meterse en el barro. Algunos son jugables en configuraciones concretas, pero eso no garantiza una experiencia limpia. Puedes toparte con bajones de FPS, fallos gráficos, cuelgues o zonas enteras que no responden como deberían. Llegar a cierto punto del mapa tras horas de partida y ver que todo se cae a pedazos es una de las cosas más frustrantes que hay.
Fuente
Imagen: hardzone.es
