Sony ha decidido bajar la persiana al formato físico en PlayStation, y lo ha hecho con una fecha muy concreta encima de la mesa: enero de 2028. La compañía japonesa lo confirmó en un comunicado oficial, y detrás de esta decisión no hay grandes misterios ni razones técnicas rebuscadas. Es una cuestión de dinero, pura y dura. Los discos cuestan, ocupan sitio en las tiendas y obligan a repartir márgenes con terceros. Quitarlos de la ecuación es, para Sony, la manera más directa de quedarse con una porción más grande del pastel.
Las consecuencias de este movimiento van mucho más allá de lo que parece a primera vista. Con el adiós al formato físico desaparece de golpe el mercado de segunda mano, algo que muchos jugadores usaban para revender títulos y recuperar parte de la inversión. Y también se acaba con un gesto tan sencillo como prestar un juego a un amigo. Ese tipo de cosas, que durante décadas fueron lo más normal del mundo, pasan directamente a la historia.
Por qué Sony quiere acabar con los discos
La lógica es transparente. Eliminar el soporte físico permite a Sony borrar del mapa una serie de costes que puede convertir en ingresos netos, mejorando así lo que gana por cada juego vendido. Al mismo tiempo, reduce su dependencia de tiendas externas ajenas a la PlayStation Store y centraliza toda la venta en su propia plataforma. Es barrer para casa de una forma bastante contundente.
Este giro pone en serio aprieto a las tiendas especializadas como GAME, que ven cómo una parte importante de su negocio se evapora. Y hay quien avisa de algo más peligroso: sienta las bases para que Sony construya un auténtico monopolio alrededor del ecosistema PlayStation. Quedaban algunas dudas en el aire sobre cómo se aplicaría todo esto, y la compañía las ha resuelto sin rodeos.
Los desarrolladores no podrán lanzar nuevos juegos en disco a partir de enero de 2028. Es decir, todo lo que llegue desde esa fecha estará disponible solo en formato digital. Ahora bien, hay un matiz importante: los títulos que ya se hubieran editado antes en físico podrán seguir vendiéndose así. Un juego lanzado para PS5 en disco en 2027 podrá seguir comercializándose en ese formato en 2028 y más adelante. Uno estrenado en 2028, no.
La era de las cajas con código de descarga
Aquí es donde llega lo curioso. El modelo que veremos en las tiendas será calcado al que ya ha confirmado Rockstar con GTA VI, un juego cuya edición física no es tal, porque la caja solo contiene un código de descarga. Nada de disco dentro. Ese será el panorama a partir de enero de 2028.
Quien quiera conservar un recuerdo físico de su juego favorito, como mucho podrá aspirar a tener una caja vacía que, en la práctica, no sirve absolutamente para nada. Un futuro más bien triste, y sin marcha atrás posible, por mucho que el cambio no guste ni a los jugadores ni a los desarrolladores.
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Imagen: muycomputer.com
