Cómo limitar la RAM en Windows 11 sin abrir el ordenador

by Redazione
Cómo limitar la RAM en Windows 11 sin abrir el ordenador - limitar RAM Windows 11

Limitar la memoria RAM en Windows 11 es una de esas cosas que casi nadie sabe que se puede hacer, y sin embargo puede sacar de más de un apuro. Entre las quejas más repetidas de quienes instalan este sistema operativo aparece siempre la misma: el consumo de RAM es alto, a veces demasiado. Y aunque parezca un problema sin salida, Microsoft ofrece herramientas para gestionar mejor este componente tan importante, tal como se verá enseguida.

Hoy resulta casi imprescindible contar con al menos 16 gigas de memoria en un ordenador con Windows 11 para que todo funcione con soltura. El detalle está en que no todos los equipos llegan a esa cifra, así que muchos usuarios acaban buscando soluciones alternativas para respirar un poco.

Por qué querer poner un tope al gasto de memoria

El asunto es que el gasto de este componente, tanto por parte del sistema como de las aplicaciones que se van instalando, a veces roza lo exagerado. Y se nota muchísimo más cuando se trabaja con un equipo de hardware limitado. En esos casos, poder poner un freno al uso de RAM por parte del propio sistema operativo resulta de una utilidad enorme, por ejemplo para dejar recursos libres a otros programas que interesan más en ese momento.

Hay otra situación bastante común. A veces conviene simular un PC con poca memoria para hacer todo tipo de pruebas. Y aquí llega la parte interesante: el propio sistema incluye una funcionalidad integrada que permite limitar la memoria disponible sin necesidad de sacar módulos físicos ni abrir la caja del ordenador. Nada de destornilladores.

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Conviene tener claro un punto de partida. Por defecto, Windows 11 está pensado para aprovechar toda la memoria instalada en el equipo, hasta el último giga. Pero, al mismo tiempo, deja la puerta abierta a reducir esa cantidad en momentos concretos, y lo hace de forma sencilla, sin complicaciones raras.

La herramienta escondida que lo hace posible

Todo esto viene de perlas cuando toca probar cierto tipo de software, resolver algún problema puntual o recrear un sistema con menos memoria de la real. Para conseguirlo se recurre a una utilidad que ya viene dentro del sistema: la Configuración del sistema, más conocida por su nombre corto, msconfig.

Se trata de una función pensada precisamente para tareas de prueba y depuración dentro del propio sistema. Nada de aplicaciones externas ni descargas dudosas. Está ahí, integrada, esperando a que alguien la use. Y con ella se puede fijar cuánta memoria queda a disposición de Windows 11 en cada arranque, dándole así ese margen de maniobra que en un equipo justo de recursos se agradece de verdad.

Fuente
Imagen: softzone.es

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