Photoshop estrena un editor asistido por IA que promete cambiar la forma de trabajar con las imágenes, aunque sin arrinconar el método de siempre. Adobe ha soltado un paquete de novedades que apunta en dos direcciones a la vez: por un lado la edición generativa, esa que funciona con instrucciones escritas, y por otro los ajustes manuales de toda la vida. La estrella del anuncio es el AI Assisted Editor, una interfaz alternativa que llega en fase beta.
La idea detrás de esta nueva cara de Photoshop es sencilla. Hay una barra donde se describe con lenguaje natural lo que se quiere hacer con la imagen, y el programa se encarga del resto. Convive con el editor clásico, que ahora la compañía llama Pro Editor. Nada de eliminar lo anterior, más bien poner dos caminos sobre la mesa para que cada quien elija el que le resulte más cómodo.
Lo curioso es que las herramientas metidas en ese espacio ya existían, solo que estaban repartidas entre Photoshop y Firefly. Hablamos de Prompt to Edit, eliminación de fondo, Relleno generativo, Ampliación generativa, la herramienta Quitar, Escalado generativo y AI Markup. Lo que cambia de verdad es el envoltorio, pensado para quien prefiere teclear instrucciones antes que pelearse con selecciones y capas. Y quien no quiera moverse del editor de siempre también tiene Prompt to Edit en la barra de tareas contextual, sin selección previa y con cada resultado convertido en una capa generativa que se puede descartar como cualquier otra.
Ajustes finos para el editor clásico
El resto del anuncio mira directamente a los profesionales que trabajan a mano, con esa precisión que no se improvisa. La nueva capa de ajuste de Luz reúne Exposición, Contraste, Iluminaciones, Sombras, Blancos y Negros en una sola capa no destructiva. La intención es dar resultados de nivel Camera Raw sin tener que abandonar el flujo de capas.
Después está Instruct Edit con máscaras, que se apoya en el modelo Firefly Image 5 para interpretar el contexto completo de la imagen. Traducido: no hace falta marcar con precisión milimétrica cada zona a editar. Lo que queda fuera de la máscara no se toca, algo que se agradece cuando en la composición aparecen caras o logotipos. A esto se suma Markup, que deja dibujar sobre la imagen con flechas o manchas de color para indicarle al modelo qué se busca, en lugar de describirlo por escrito.
Cierran la lista un par de añadidos prácticos. La extensión del texto dinámico a formas y trazados, para que el texto se adapte a curvas y composiciones libres sin rehacer el formato desde cero. Y un panel acoplable de Adobe Stock con acceso a más de 900 millones de recursos, según cifras de la propia Adobe, sin salir de la aplicación.
Quedan cabos sueltos. Adobe no ha detallado cuándo saldrá de beta el editor asistido, si tendrá algún límite de uso ni si llegará más allá del escritorio. Con esos datos encima de la mesa se podrá valorar si es una puerta de entrada para usuarios nuevos o simplemente otro atajo para los de siempre.
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Imagen: muycomputer.com
