FLiPP OLED es el nombre que LG Display ha elegido para su nueva tecnología de fabricación de pantallas, y la firma surcoreana no se anda con rodeos al describirla como una auténtica revolución. La promesa es ambiciosa. Mejor calidad de imagen, menor consumo, paneles que duran más y costes de producción más bajos. Todo junto, en un mismo paquete pensado para televisores, monitores y pantallas de próxima generación.
Qué cambia con esta nueva forma de producir paneles
Conviene recordar quién habla. LG Display es la división de fabricación de la compañía que suministra pantallas a un montón de marcas distintas, y su tecnología OLED figura entre las mejor valoradas del sector. Los avances se han ido sucediendo año tras año, pero lo presentado ahora apunta más lejos. Se trata de un método de modelado que deja atrás los procesos convencionales usados hasta la fecha.
El nombre completo es un poco enrevesado. FLiPP significa FMM-Less Innovative Pixel Patterning, y ahí está justamente la clave. La técnica tradicional para producir pantallas OLED RGB se apoya en la llamada FMM, es decir, una máscara metálica finísima que deposita de forma selectiva los materiales orgánicos rojos, verdes y azules. FLiPP hace las cosas de otra manera y recurre a un proceso basado en fotolitografía.
En la práctica, el sistema recubre los materiales RGB de forma secuencial, los coloca con precisión y después usa luz ultravioleta muy afinada para eliminar las zonas que no hacen falta durante el modelado de los píxeles. Suena técnico, pero la idea de fondo es sencilla. Se prescinde de esa placa metálica que tantos quebraderos de cabeza da.
Más brillo, más vida útil y menos gasto energético
Y es que las máscaras metálicas tienen un problema evidente cuando son grandes. Pueden deformarse por su propio peso, lo que acaba provocando fallos de alineación y defectos en la mezcla de colores. A eso se suma que hay que fabricar distintas máscaras para cada tamaño y resolución de panel, algo que dispara la complejidad y el coste. Con FLiPP, la relación de apertura de los píxeles OLED puede subir en torno a un 55% frente a los paneles hechos con FMM en las mismas condiciones.
Ese salto se traduce en cifras concretas. FLiPP OLED alcanza un brillo 1,6 veces mayor, una vida útil 2,4 veces superior y un consumo energético un 13% inferior respecto a la técnica FMM. Puede que la mayor ventaja, sin embargo, esté en la flexibilidad de fabricación. La producción convencional se encuentra limitada cuando trabaja con sustratos de vidrio grandes, precisamente por el tamaño de la máscara metálica. FLiPP permite crear patrones OLED RGB sobre un sustrato amplio sin depender de esas placas.
Falta, eso sí, la parte más esperada. LG Display no ha anunciado ningún producto comercial concreto que estrene esta tecnología ni ha dado un calendario sobre cuándo llegará a los monitores o televisores del gran público, ni si antes pasará por su rama profesional. Lo que sí queda claro es el potencial para abaratar los modelos OLED y alargar su vida útil.
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Imagen: muycomputer.com
