Antes de comprar una consola conviene parar un momento y hacer cuentas, porque la elección entre Game Pass, PS Plus o comprar juegos sueltos puede marcar la diferencia entre ahorrar o tirar el dinero. Mucha gente paga mes a mes sin pensarlo demasiado y, cuando se da cuenta, lleva un año entero de suscripción encima, con un gasto bastante mayor del que tenía en mente. La idea aquí es simple, ver qué compensa de verdad según el tipo de jugador que seas, sin postureo ni promesas vacías.
Cuánto cuesta realmente jugar cada año
La respuesta corta es que todo depende de cuántos juegos consumes al año, y justo ahí es donde mucha gente se engaña sola. Pagar 15 o 18 euros al mes parece una tontería, casi un capricho asumible. El problema llega cuando haces la cuenta anual, porque esa cifra se dispara y en muchos casos supera los 200 euros sin que te hayas dado cuenta.
Pongamos números concretos. Xbox Game Pass Ultimate ronda ahora mismo los 216 euros al año. PS Plus Extra se mueve alrededor de los 126 euros anuales. A primera vista parece razonable, hasta que lo comparas con lo que realmente juegas. Y ahí empieza lo interesante.
Imagina el caso típico de quien compra dos juegazos al año, un FIFA o FC y un Call of Duty, por ejemplo. Aunque pagues 70 euros por cada uno, hablamos de unos 140 euros en total. En ese escenario el Game Pass sale claramente perdiendo, porque acabas soltando más dinero por acceder a un catálogo que en realidad no aprovechas. Y hay otro detalle que se suele olvidar, el juego físico no caduca al cabo de un año, así que al siguiente lo sigues teniendo sin gastar un euro más. Con la suscripción, en cambio, el contador no para nunca.
Qué le conviene a cada tipo de jugador
El jugador casual, ese que juega poco y se conforma con dos títulos al año, hace mejor en comprar juegos sueltos. Le cuesta unos 140 euros anuales, no amortiza ninguna suscripción y encima puede revender lo que ya no quiere. Para él, pagar una cuota mensual sería tirar el dinero a base de bien.
El jugador paciente, el que sabe esperar rebajas o lo que va cayendo en el catálogo, encaja perfecto con PlayStation Plus Extra, alrededor de 126 euros al año. Con un poco de calma amortiza la suscripción sin esfuerzo, porque rara vez paga algo a precio completo.
Y luego está el jugador intensivo, donde el panorama cambia por completo. Si eres de los que juega prácticamente todos los AAA importantes según van saliendo, la cuenta empieza a favorecer muchísimo a las suscripciones. Tres juegos nuevos a precio completo ya equivalen casi a un año entero de Game Pass. Y eso sin contar el online, EA Play o los cientos de títulos extra que vienen incluidos en el paquete. Para ese perfil, entre 126 y 216 euros al año, la suscripción sale rentable casi sin discusión.
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Imagen: hardzone.es
