Los discos de PlayStation no están tan cerca de desaparecer como muchos temían, y la razón es sencilla: Sony ha recortado solo un 10% su producción activa, muy lejos de ese apocalipsis del formato físico que se dio por hecho hace poco. Cuando la compañía habló del fin de los juegos en disco para 2028, el susto fue general. Pero, mirando los números reales, no hay tanto motivo para alarmarse.
Lo que significa este recorte es que Sony planea vender prácticamente las mismas unidades que venía moviendo hasta ahora. Y eso abre una puerta interesante: puede que dentro de la propia empresa se estén replanteando si tiene sentido mantener la fecha oficial de 2028, o si habrá algún cambio de rumbo por el camino.
Sony mantiene la producción de juegos físicos
Conviene aclarar algo, por si alguien se lo temía tras leer la noticia del final de los juegos físicos. Sony no va a dejar de fabricar discos de un día para otro. Todo el lío nació de una información que se interpretó mal, la que hacía pensar que la compañía iba a reducir un 90% la producción de su fábrica en Austria. Si eso fuese verdad, el futuro del formato físico estaría cantado. Pero no es el caso.
La bajada real ronda ese 10%. La fábrica seguirá funcionando y seguirá sacando discos, aunque algo menos que ahora. Tiene su lógica, porque incluso sin ninguna medida de por medio, mucha gente ya tiraba de la compra online de un juego, sin ganas de esperar a que llegara el paquete a casa. El formato digital llevaba tiempo comiendo terreno.
Ojo, esto tampoco quiere decir que Sony haya tirado la toalla con sus planes. La compañía sigue apuntando a 2028 como el momento en el que dejaría de producir nuevos juegos de PlayStation en formato físico. Lo que pasa es que los discos que ya existen podrían seguir fabricándose mientras haya gente dispuesta a comprarlos. Todavía no saben del todo qué va a ocurrir, así que no pueden cortar por lo sano.
Un cambio mucho más progresivo de lo esperado
Aquí entra algo que todos intuimos. Si un juego funciona bien y sigue vendiéndose después de 2028, no tendría demasiado sentido dejar de fabricar copias físicas de golpe. Mientras haya personas dispuestas a pagar por ellas, seguirá habiendo negocio, por mucho que Sony empuje hacia lo digital.
Por eso, el cambio de formato pinta bastante más gradual de lo que parecía al principio. Nadie se va a levantar una mañana y descubrir que ya no queda ni un solo juego físico de PlayStation en las tiendas. Es más, la reventa de segunda mano podría dispararse si se reduce la producción de copias nuevas, algo que quienes coleccionan discos conocen de sobra.
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Imagen: hardzone.es
