La Corsair HX1000i SHIFT Crystal ha sido, sin duda, una de las sorpresas más llamativas que hemos visto en la Gamescom de este año, y lo curioso es que se trata de un componente que casi nadie mira: la fuente de alimentación. Piénsalo un momento. Cuando alguien monta un PC bonito, cuidando cada detalle, la fuente de alimentación es lo primero que se esconde. De hecho, la mayoría de cajas modernas tienen un compartimento pensado precisamente para eso, para tapar la fuente y sus cables y que no se vean. Corsair quiere darle la vuelta a esta costumbre, y hay que decir que la jugada impresiona.
La propuesta cambia un poco la filosofía habitual de las fuentes SHIFT, esas que llevan los conectores desplazados al lateral justamente para ocultarlos. Aquí tenemos una fuente de 1000 vatios totalmente modular, lista para las nuevas generaciones de hardware, con una carcasa que incorpora ventanas transparentes de policarbonato en tres de sus lados. El resultado es que puedes ver los componentes internos que normalmente permanecen escondidos. Y ese detalle, tras verla y tocarla en persona, es lo que más engancha. Las fotos oficiales daban una idea, sí, pero tenerla en las manos es otra cosa. No hablamos de pegar una simple tira RGB. Aquí el interior entero de la fuente se convierte en un elemento más del montaje.
Una fuente de 1000 W lista para las GPU de hoy
Más allá de lo estético, la HX1000i SHIFT Crystal mantiene unas especificaciones de gama alta que no defraudan. Tiene 1000 vatios de potencia, formato ATX, certificación Intel ATX 3.1, compatibilidad con PCIe 5.1 y certificación Cybenetics Platinum. Es completamente modular, con los conectores en el lateral, cables con fundas individuales y peines de perfil bajo. Este último punto resulta curioso, porque el objetivo de esta fuente es enseñarla, pero los cables siguen siendo algo que conviene disimular. También incorpora un conector nativo 12V-2×6, así que no hace falta recurrir a adaptadores para alimentar las gráficas modernas que usan este estándar.
Todo esto deja claro que la Corsair HX1000i SHIFT Crystal no es solo una fuente para lucir dentro de una caja con cristal. Sobre el papel, está pensada para alimentar equipos gaming de gama alta y las tarjetas gráficas actuales, cada vez más exigentes en consumo.
PinProtect+, una capa extra de seguridad para la GPU
Uno de los elementos más interesantes de esta fuente es el sistema PinProtect+, una protección integrada directamente en el conector 12V-2×6. La idea es sencilla pero muy útil: ofrecer una capa adicional de seguridad frente a una situación de sobrecorriente. El usuario puede configurar el umbral que quiera y, cuando el sensor detecta que la corriente supera ese límite, la fuente corta el suministro de energía a través de ese conector. Así se evita que la tarjeta gráfica siga recibiendo una cantidad de corriente potencialmente peligrosa.
Fuente
Imagen: hardzone.es
