Coleccionar juegos físicos se está convirtiendo en una carrera contra el reloj, y quien quiera montar su propia biblioteca haría bien en ponerse manos a la obra cuanto antes. La razón es sencilla: Sony ha dicho sin rodeos que en 2028 dejará de vender juegos en formato físico. Traducido, a partir de ese momento habrá una escasez notable, porque sencillamente no se fabricarán más, y hacerse con una copia se volverá cada vez más complicado.
Para quien pertenece al grupo de personas que prefieren tener su colección en formato físico, con la posibilidad de revenderla, prestarla a un amigo o simplemente disfrutar de la sensación de ser dueño real del juego, el mensaje es claro. Cada año que pase será más difícil encontrar lo que se busca, y por eso conviene empezar a construir esa biblioteca desde ya. A continuación, algunas ideas sobre cómo dar los primeros pasos sin cometer errores de principiante.
Cómo empezar a coleccionar juegos físicos en 2026
Lo primero, y quizá lo más importante, es no perder la cabeza comprando de forma compulsiva. No hace falta soltar cientos de euros de golpe ni pretender tener absolutamente todos los títulos que han salido en PlayStation. Mejor ir poco a poco y, sobre todo, centrarse en los juegos que de verdad gustan. Ese es el punto de partida más sensato.
Un buen truco es apostar por las sagas favoritas. Quien sea muy fan de una serie concreta puede arrancar con los títulos principales en físico e ir completando desde ahí. Otra jugada inteligente pasa por aprovechar las bajadas de precio, algo que ocurre a menudo. Muchas veces aparecen juegos relativamente recientes por bastante menos dinero de lo que costaban al lanzarse, y ahí está la oportunidad.
El mercado de segunda mano y el estado de las copias
Otra vía muy interesante es echar un ojo al mercado de segunda mano. Ahí es donde suelen aparecer las auténticas gangas, sobre todo si no supone un problema que el juego haya sido usado. Hay muchísima gente que compra un título, lo termina y luego lo vende, así que no es raro toparse con copias prácticamente nuevas por un precio muy inferior al original.
Ahora bien, si la idea de fondo es realmente coleccionar y no solo jugar, conviene fijarse en un detalle. Siempre que se pueda, mejor llevarse el juego con su caja original y en buen estado. No es lo mismo tener el disco suelto que conservar la caja, la portada y todo lo que venía de fábrica. Y si por casualidad aparece alguna edición que incluya manual, mapa o cualquier extra físico, mucho mejor todavía.
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Imagen: hardzone.es
