Con la última actualización de ChatGPT Work, el asistente de OpenAI puede completar gestiones en páginas web externas, desde cancelar un vuelo hasta reprogramar la entrega de un paquete, y lo hace sin llegar a ver las contraseñas de acceso. La función ya está activa para los planes Plus, Pro y Business, y se apoya en un navegador remoto que mantiene las credenciales del usuario separadas del propio motor de inteligencia artificial. Dicho de otra forma, el modelo trabaja por nosotros pero no puede leer lo que escribimos para iniciar sesión.
La novedad se integra en el agente de gestión de tareas de OpenAI, que hasta ahora se limitaba a lo que podía hacerse dentro del propio chat. Ahora la cosa cambia bastante. El asistente puede encargarse de dar de alta suministros del hogar, pedir cita para el pasaporte o para el médico, comprar o cancelar billetes de avión y reorganizar el reparto de un envío. Todo esto funciona tanto en la aplicación móvil como en la versión web, así que se pueden delegar estos trámites sin perder el control sobre las credenciales.
Un formulario seguro que sustituye al inicio de sesión
Antes estas reservas se quedaban en lo que el chat podía completar por sí solo. Ahora el proceso se traslada a un entorno de navegación real, gracias a un navegador en la nube capaz de leer páginas, pulsar botones y rellenar formularios en sitios públicos o que exigen registro. Cuando le pedimos a ChatGPT que haga una de estas gestiones, la conversación se detiene un momento y aparece un formulario de acceso seguro dentro de ese navegador remoto. Ahí es donde metemos usuario y contraseña, y ese paso queda fuera del alcance del modelo de lenguaje.
OpenAI ha aclarado que los datos introducidos en ese formulario no son visibles para el modelo y que la compañía no los guarda. En algunos casos también hace falta aprobar el sitio y completar una verificación en dos pasos antes de seguir adelante. Una vez superados esos pasos, la conversación se reanuda y el asistente continúa con la tarea sin que tengamos que volver a intervenir, salvo que pida alguna confirmación extra.
Detección de phishing y permisos por dominio
Además de aislar las credenciales, se ha sumado una capa de revisión adicional. Cada solicitud de inicio de sesión pasa por un modelo que busca señales de phishing o intentos de engaño antes de dejarla continuar. Es una comprobación automática, pensada para pillar páginas fraudulentas que imitan a servicios legítimos.
El control sobre qué webs pueden usar esta función queda, en todo caso, en manos del usuario. Desde el menú Ajustes, en el apartado del navegador en la nube, se puede definir el comportamiento para cada dominio: pedir aprobación siempre, aprobarla de forma automática o permitir el acceso de manera permanente. La configuración se aplica dominio por dominio, así que se puede ser más flexible con los servicios de siempre y decidir cuánta confianza dar a las webs nuevas o poco conocidas. OpenAI avisa, además, de que algunas páginas bloquean directamente el tráfico de agentes de inteligencia artificial, de modo que no todos los sitios funcionarán con esta automatización.
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Imagen: softzone.es
