Brave ha vuelto a poner sobre la mesa una cuestión que muchos usuarios sospechaban desde hace tiempo pero que pocas veces se traducía en números concretos. El equipo detrás de este navegador acaba de publicar una nueva ronda de benchmarks de escritorio en los que su producto deja atrás a Chrome, Edge y Firefox tanto en velocidad como en consumo de recursos. Y no lo atribuyen a magia ni a optimizaciones misteriosas, sino a algo bastante concreto: su bloqueo nativo de anuncios y rastreadores.
Conviene recordar que Brave está construido sobre Chromium, la misma base que utiliza Chrome, pero con una diferencia importante de fábrica. Ese bloqueador de anuncios integrado que trae de serie hace que, a la práctica, cargue menos peticiones de red por cada página. En esta comparativa se ha medido frente a los tres navegadores de escritorio más usados y la compañía asegura haber repetido las pruebas para actualizar sus cifras, en la misma línea de los datos que ya presentó para Android durante el 2025. Vale la pena repasar los números antes de plantearse cualquier cambio.
Brave recorta un 44% el uso de CPU frente a la media
Los datos son bastante rotundos. En las pruebas de escritorio, Brave consume un 44% menos de CPU que la media de Chrome, Edge y Firefox, además de un 10% menos de energía. El navegador también echa mano de un 28% menos de memoria RAM y carga las páginas un 20% más rápido que el resto de opciones evaluadas.
La cosa no acaba ahí. La diferencia se aprecia igualmente en el tráfico de red, donde Brave transfiere un 26% menos de datos y un 39% menos de datos de salida durante la navegación habitual. Según explica el propio equipo, todo esto tiene una raíz común: ese bloqueo integrado elimina peticiones innecesarias y aligera la carga de procesamiento en cada página que se visita. La misma arquitectura ya había dado resultados parecidos en la tanda de pruebas que hicieron sobre Android el año pasado.
Ese menor consumo de energía y de procesador tiene una consecuencia lógica en los portátiles, y es que podría traducirse en una mayor autonomía de batería. Eso sí, Brave no ha publicado cifras concretas sobre este punto en las pruebas de escritorio, así que aquí toca quedarse con la teoría.
Firefox dispara el procesador hasta saturarlo
Si hay un dato que llama la atención por encima del resto, ese afecta directamente a Firefox. Su consumo de CPU resulta más de 2,5 veces superior al de Brave, una brecha nada despreciable. Y en los escenarios más exigentes la situación se complica todavía más.
Las mediciones se hicieron sobre un Mac Mini con 8 GB de RAM, y ahí el navegador de Mozilla se acerca al 100% de utilización del procesador. Durante la carga y el renderizado de las páginas llega incluso a saturar uno o varios núcleos, algo que en máquinas modestas se nota, y mucho, en la fluidez general del sistema.
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Imagen: softzone.es
