NVIDIA compra Hugging Face y firma la mayor operación de su historia
La compra de Hugging Face por parte de NVIDIA es, sin exagerar, una de las jugadas más grandes que se han visto hasta ahora en todo el terreno de la inteligencia artificial. Hablamos de un acuerdo valorado en 12.930,3 millones de dólares, unos 11.900 millones de euros, que convierte esta adquisición en la más costosa de toda la trayectoria de la compañía. Para hacerse una idea, supera de largo los 6.900 millones que pagó por Mellanox en 2020. Todavía falta que pasen las revisiones regulatorias correspondientes, y la propia empresa calcula que podrá cerrar el trato en 2027. Si todo va bien, NVIDIA controlará una de las plataformas más importantes para descubrir, compartir y distribuir modelos de IA.
Para entender la magnitud, viene bien pensar en Hugging Face como una especie de GitHub de la inteligencia artificial. La plataforma reúne ahora mismo más de 3 millones de modelos, 500.000 datasets y un millón de aplicaciones, y la usan más de 18 millones de desarrolladores, investigadores y creadores. A eso se suman más de 200.000 empresas que recurren al servicio para evaluar, personalizar y desplegar soluciones. Ese peso convierte a Hugging Face en algo más que una empresa de software cualquiera. Se ha vuelto una de las grandes infraestructuras comunitarias de la IA abierta, un punto de encuentro entre desarrolladores, fabricantes de hardware, proveedores cloud y creadores de modelos.
Por qué encaja con la estrategia de NVIDIA
Para NVIDIA, la operación tiene mucho sentido si se mira su defensa cada vez más clara de los modelos de pesos abiertos. Jensen Huang cree que este enfoque permite que startups, empresas, universidades e instituciones puedan partir de capacidades ya avanzadas, adaptarlas y ejecutarlas sobre su propia infraestructura, sin tener que entrenar todo desde cero. Y sí, hay una lógica comercial evidente detrás. Cuantos más modelos se puedan descargar, modificar y ejecutar, mayor será la demanda de capacidad de cómputo. Pero reducirlo todo a vender más GPUs sería quedarse muy corto respecto a lo que la compañía lleva años construyendo.
Y es que NVIDIA ya cuenta con un ecosistema enorme de software y herramientas de IA que acompañan a su hardware. Ahí están NVIDIA AI Enterprise, con frameworks y servicios como NIM y NeMo, AI Foundry para crear modelos generativos, Nemotron como familia de modelos abiertos propia, y Agent Toolkit para construir agentes especializados. Todo esto junto a CUDA, Omniverse y muchas otras soluciones. Hugging Face aporta una pieza distinta, uno de los principales canales por los que la comunidad encuentra y distribuye los modelos que luego pueden correr sobre hardware de NVIDIA o de la competencia.
La gran duda: la neutralidad de la plataforma
Justo por eso, una de las preguntas que más se repite es qué pasará con la neutralidad de Hugging Face cuando quede en manos del mayor proveedor de aceleradores para IA. La empresa ha intentado despejar dudas desde el primer minuto y asegura que la plataforma seguirá abierta a todo el ecosistema. Los desarrolladores podrán seguir eligiendo sus modelos, frameworks, proveedores cloud y plataformas de cómputo, y NVIDIA ha dejado por escrito que no hará falta usar su hardware para desarrollar o desplegar proyectos a través de Hugging Face. También está previsto mantener la marca. Son compromisos que importan, porque el valor de esa comunidad depende precisamente de poder trabajar con tecnologías muy distintas sin quedar encerrada en un solo sitio.
Resulta aún más curioso si se recuerda que Hugging Face había protegido su independencia hasta hace nada. A finales de 2025 rechazó una inversión de 500 millones de dólares por parte de la propia NVIDIA, que habría valorado el negocio en unos 7.000 millones, en parte para evitar que un único inversor tuviera demasiado poder. NVIDIA ya figuraba entre sus inversores junto a Google, Amazon, Intel y otras grandes tecnológicas, pero la relación cambia por completo. De socio financiero pasa a ser dueño de la plataforma. Hugging Face, que ingresa mediante suscripciones premium y servicios avanzados para empresas, conservará su identidad dentro de la nueva estructura.
El tamaño de ambas compañías hace inevitable el escrutinio regulatorio. NVIDIA domina buena parte del mercado de aceleradores usados para entrenar y ejecutar IA y, de completarse la compra, controlará además uno de los canales de distribución más influyentes de los modelos abiertos. La compañía defiende que la operación acelerará su difusión y confía en que los reguladores lean así las cosas, aunque las garantías de neutralidad e interoperabilidad seguramente se analicen con lupa. El cierre está previsto para 2027, así que queda un buen trecho de proceso antes de que Hugging Face pase definitivamente a manos de NVIDIA. Los casi 13.000 millones de dólares que está dispuesta a pagar dejan bastante claro cuánto valor le concede Jensen Huang a esa posición.
Fuente
Imagen: muycomputer.com
