El nuevo Huawei MateBook Pro S es la prueba de que la apuesta por la autosuficiencia tecnológica de la compañía china ha dado sus frutos. Tras el veto estadounidense, Huawei no tuvo más remedio que espabilar y buscar soluciones dentro de casa. Y ese camino, complicado al principio, la ha llevado hasta aquí: un portátil de vanguardia con procesador propio y sistema operativo desarrollado por ellos mismos. Nada de piezas ajenas, nada de depender de terceros.
Lo primero que llama la atención es el peso. 798 gramos y apenas 11,9 mm de grosor en un chasis totalmente metálico de 14,2 pulgadas. Puesto en perspectiva, pesa 432 gramos menos que un MacBook Air de 13 pulgadas, y encima con una pantalla bastante más grande. El truco está en los materiales: Huawei ha usado una aleación de magnesio y litio que, según dice la marca, es un 25 por ciento más ligera que el magnesio de toda la vida. Comparado con el MateBook X Pro de 2024, hablamos de casi 200 gramos menos.
Un chip hecho en casa y sin rastro de Windows
El verdadero protagonista aquí es el procesador. Se llama Kirin XE90, un SoC ARM diseñado por HiSilicon y pensado específicamente para ordenadores. Los números que da Huawei van contra la generación anterior, el Kirin X90: mejora del 23 por ciento en monohilo, del 25 por ciento en eficiencia y un salto del 40 por ciento en la NPU. La potencia máxima ronda los 28 W y la fabricación corre a cargo, presumiblemente, de SMIC.
Todo esto funciona sobre HarmonyOS 6.1, la versión estable más reciente del sistema operativo de la casa, a la espera de que HarmonyOS 7 salga del terreno de los desarrolladores. Con el cerebro y el software creados y engranados por la propia empresa, el MateBook Pro S se convierte en un hito para Huawei.
Y luego están los detalles, que son muchos. La pantalla es un panel OLED de 14,2 pulgadas con resolución de 3.120 x 2.080 píxeles, tasa de refresco de 120 Hz y un pico de brillo de 1.600 nits. Incluye incluso un modo privacidad prestado del Samsung Galaxy S26 Ultra. La batería de 54 Wh promete 18 horas de reproducción de vídeo y puede cargar de forma inversa a 66 W un móvil conectado por USB. Añade compatibilidad con WiFi 7 mediante cuatro antenas y seis micrófonos capaces de captar hasta los susurros gracias a un sistema de audio en 3D.
Precio y disponibilidad, de momento solo en China
Por ahora el portátil se queda en China y no está claro si dará el salto a Europa. Las reservas ya están abiertas y la venta arranca el próximo 14 de agosto. Hay un detalle curioso: mientras en occidente los ordenadores suben de precio por la crisis de los semiconductores, aquí el precio se ha mantenido a raya. La versión de 16/512 GB parte de 955 euros al cambio, unos 7.999 yuanes. Las opciones de RAM llegan hasta los 32 GB y el almacenamiento sube hasta 1 TB, con cinco acabados y dos ediciones de coleccionista que rozan los 825 gramos.
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Imagen: xataka.com
