Los paneles solares en un coche eléctrico suenan a la solución perfecta para acabar con esa sensación de que la batería nunca es suficiente. Y precisamente sobre eso gira un experimento alemán que ha puesto a rodar una furgoneta cubierta de placas para exprimir la energía del sol. Los resultados hablan de hasta un 30% más de autonomía, una cifra tan llamativa como discutible cuando se mira la letra pequeña.
Antes de entrar en los números conviene recordar algo. La ansiedad por la autonomía sigue siendo una de las grandes barreras para quienes dudan del coche eléctrico. En realidad un vehículo pequeño cubre de sobra casi todos los usos diarios, incluso si el dueño se permite uno o dos viajes largos al año. Pero esa idea de tener kilómetros de más, aunque no se usen, da tranquilidad. Y las marcas lo saben, por eso siguen buscando fórmulas para ganar terreno, desde baterías más densas hasta soluciones aerodinámicas o, directamente, apuestas más raras como la energía solar.
De promesas grandiosas a resultados discretos
La historia no es nueva. En 2022 se presentó el Lightyear 0, un eléctrico con placas que prometía sumar 70 kilómetros diarios. Poco más de un año después la compañía cerraba su división de vehículos y se quedaba solo con lo que parecía tener futuro, sus paneles. Ese patrón se repite. Promesa ambiciosa, interés mediático, comprobación de que la cosa no da para tanto y olvido.
El problema es físico. En un coche el espacio para colocar placas es mínimo, básicamente techo, capó y portón. Poco más. Las formas curvas encarecen las láminas y el rendimiento decepciona. El Mercedes Vision EQXX, el laboratorio rodante de la marca alemana, apenas recuperó 43 kilómetros en un trayecto de más de 1.200. Aun así en Mercedes insisten y ahora prueban una pintura solar que, aseguran, podría sumar hasta 12.000 kilómetros anuales en un SUV mediano bajo la luz de Alemania. La eficiencia rondaría el 20%, aunque no hay ni precio ni fecha. Todo sigue en fase de investigación.
La furgoneta que aprovechaba el sol parada
El estudio, firmado por el Gauss Centre for Supercomputing eV y el Ministerio alemán de Asuntos Económicos y Energía, parte de un proyecto de 2021. Llenaron de placas una furgoneta solar y midieron la energía captada entre abril y julio en Hannover. El vehículo habría recorrido 530 de los 1.750 kilómetros con energía solar, ese famoso 30%.
Ahora bien, la trampa está en cómo se hizo. La furgoneta salía a las 5:00 de la mañana rumbo al instituto de investigación en Hamelin y allí se quedaba parada durante horas, colocada estratégicamente para captar la máxima radiación y reducir las zonas de sombra. Nada que ver con la vida real de un vehículo comercial que se mueve todo el día y recorre bastante más de los 31,25 kilómetros por sesión que registró el experimento. En movimiento, y sobre todo en ciudad, la energía captada sería muy inferior.
Tampoco se aclara el coste del sistema, ni el peso añadido, ni el calor extra dentro del habitáculo, ni cuánta carga rápida haría falta después. Una versión anterior de este artículo se publicó en febrero de 2025.
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Imagen: xataka.com
