Regalar una joya en vida obliga a pagar el Impuesto de Donaciones, aunque no haga falta ningún papel que documente la entrega
Con el revuelo alrededor de las joyas de Zapatero, a mucha gente le han saltado las mismas dudas de golpe. Las joyas que llegan por herencia, ¿hay que declararlas de alguna forma? ¿Y las que nos regala un familiar mientras está vivo? ¿Conviene dejar por escrito ese regalo? ¿Toca pagar algo a Hacienda? La notaria María Cristina Clemente, de la Notaría Buendía, ha respondido a todo esto en un vídeo que ha corrido bastante en redes.
En vida el impuesto sí, el documento no
Cuando alguien nos regala una joya estando vivo, explica Clemente, no hace falta dejar constancia por escrito de esa entrega. Lo que sí es obligatorio es que quien la recibe, el llamado donatario, autoliquide el Impuesto de Donaciones. La lógica detrás es sencilla, ese trámite sirve para justificar por qué tienes en tu poder una pieza de cierto valor. Sin el impuesto liquidado, cualquier joya que valga dinero puede darte un buen dolor de cabeza el día que Hacienda se interese por su origen.
La cosa cambia bastante cuando la joya no se regala en vida sino que forma parte de una herencia. Ahí el heredero está obligado a incluirla en el haber hereditario al firmar la escritura de herencia, y a pagar el Impuesto de Sucesiones que le corresponda. Nada de dejarla fuera como si no existiera.
El testamento, mejor no hacerlo por tu cuenta
Por eso la notaria insiste en dejarlo todo bien atado al hacer testamento y decidir con tiempo quién se queda con cada pieza. Al margen de lo que por ley corresponde a los herederos forzosos, del resto se puede disponer con total libertad, y el documento se puede cambiar tantas veces como se quiera ante notario.
Aquí Clemente lanza un aviso claro, el peor error suele ser redactar uno mismo el testamento. El motivo es fácil de entender, mucha gente ignora cuál es el sistema legitimario y eso deja el papel cojo o directamente impugnable. Y ojo, que la normativa no es igual en todo el país, no en toda España se entiende la legítima de la misma manera.
Para terminar, la especialista recuerda que buena parte de la gente ni conoce ni aprovecha las herramientas legales que tiene a mano. Su consejo va por pensar hasta en el escenario que uno preferiría no imaginar, por ejemplo que el heredero muera antes que el propio testador. Detalles que parecen menores y que el día menos pensado se convierten en un problema serio.
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Imagen: xatakamovil.com
