Comprar una funda de disipación térmica parecía la solución perfecta para quien sufre con el calor del móvil en verano, pero la realidad ha sido distinta. La historia arranca con un iPhone 15 Pro y un Volkswagen Polo cuyo aire acondicionado va a trompicones, así que el verano se vive a tope tanto dentro del coche como cada vez que el teléfono recibe tareas exigentes bajo el sol. En Madrid, a plena luz del día y con el sol golpeando el parabrisas, el iPhone ha llegado a apagarse por exceso de temperatura. Y alguna vez también ha dejado de cargarse por estar demasiado caliente.
La idea de partida es sencilla: ponerle funda al móvil no ayuda a la disipación térmica, porque dificulta el intercambio de calor con el exterior. Aun así, llevarla es un requisito indispensable cuando el teléfono se cae a menudo. Por eso, encontrar una funda con agujeros que facilitan el paso del aire pareció un buen punto medio.
Así es la funda barata que promete refrescar el teléfono
La funda costó unos dos euros en AliExpress y ni siquiera era la más económica del catálogo. Está disponible en varios colores y para distintos modelos, y sorprende por su calidad para ese precio. Hecha de una especie de goma, ofrece buen agarre gracias a los acabados y a esos agujeros dispuestos en dos capas finas. Los botones encajan bien, no descuida los refuerzos en bordes y módulo de cámara, y encima es compatible con MagSafe. Lo único que faltaba comprobar era si de verdad ayuda al teléfono a respirar.
Qué dicen las mediciones reales
Para las pruebas se usó un termómetro industrial de infrarrojos apuntando a la zona del procesador, en Madrid, a las 11 de la mañana y con 24 grados. Tras cinco minutos con YouTube y Google Maps, la funda de disipación térmica marcó 29,4 grados, frente a los 29,6 de una funda estándar y los 28,8 sin nada. Cinco minutos al sol: 34,5 grados con la funda térmica, 35,3 con la estándar y 33,7 sin funda.
La diferencia existe, pero es mínima. La funda alivia un poco frente a las de plástico cerrado, aunque no hace milagros, y esos agujeros son un imán para la suciedad que termina taponándolos. Con uso intensivo incluso ha aparecido algún apagado por precaución. Para reducir de verdad el efecto del calor conviene fijarse en los materiales, y una funda metálica sería mejor opción. Lo más eficaz sigue siendo usar el móvil sin funda y, si se calienta, dejarlo a la sombra un rato.
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Imagen: xatakamovil.com
