El precio de la memoria RAM se ha convertido en el gran dolor de cabeza para quien piensa cambiar de teléfono en este 2026, y ahora es la propia Google la que lo confirma sin rodeos. La empresa ha admitido que los costes de fabricación se han vuelto tan altos que tocará ajustar los precios del Pixel 11. Todo por culpa de una demanda voraz de semiconductores que alimenta los centros de datos de inteligencia artificial, algo que ha desviado la producción de obleas de silicio y ha dejado a las memorias de consumo en un cuello de botella nunca visto.
Las palabras del VP de Google que lo dicen todo
Shakil Barkat, vicepresidente de Dispositivos y Servicios de Google, no se anduvo con medias tintas al hablar del golpe que está sufriendo la división de hardware. Su frase resume bien el momento: nunca antes ha habido una subida de precios de la memoria como la que vive el mundo ahora mismo. Barkat contó que la firma intentó proteger a los consumidores de las fluctuaciones de suministro todo lo que pudo, pero reconoció que la economía ha cambiado de raíz y que ellos no son inmunes.
Los números respaldan sus palabras. El coste de un solo gigabyte de memoria RAM LPDDR ha saltado de 2,80 dólares en 2025 a 12 dólares en este 2026, o sea, seis veces más. Para un móvil de gama alta con 16 GB de RAM, la factura del módulo pasa de unos 45 dólares a más de 192 dólares. Traducido, esto implicaría subidas de cerca de 100 dólares en la nueva generación de los Pixel. Las filtraciones apuntan a que Pixel 11 Pro recortará su RAM de 16 a 12 GB, y el ajuste tocará también a modelos ya en tiendas, como Pixel 10a. Para no arruinar la experiencia, Google ha puesto en marcha un esfuerzo en ingeniería para optimizar Android y reducir el consumo de memoria.
Una crisis que ya duele de Samsung a Nothing
Lo de Google no es un caso aislado. El desvío de la producción de memorias HBM para servidores ha provocado incluso una subida superior al 30% en el almacenamiento NAND Flash. La directiva de Samsung ya avisó de que enfrentaban una de las situaciones de precios de memoria más duras de la historia, en palabras de TM Roh, co-CEO de la firma. Y los más golpeados son los fabricantes con márgenes más ajustados.
Nothing ha tomado una decisión drástica: no lanzar un buque insignia este año. Su cofundador justificó también la pausa de la submarca CMF diciendo que con los precios actuales del hardware era imposible ofrecer un producto competitivo. Las principales consultoras ya prevén una caída en la distribución de smartphones cercana al 13,9%, situando los envíos en mínimos que no se veían desde hace más de una década. La paradoja pesa: la misma inteligencia artificial que promete revolucionar el teléfono es la que está dejando sin memoria, y más caro, al smartphone que la mayoría puede permitirse.
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Imagen: xatakamovil.com
